Uno de los obstáculos más complicados de superar a los que se enfrentan los deportistas tanto de base como profesionales, son las lesiones. En menor medida sufridas también por entrenadores y familiares, la preocupación personal hacia nuestro entrenado, hacia el equipo y su obligada adaptación, para seguir con fuerza hacia nuestra meta, si eres jugador, entrenador o fisioterapeuta te verás reflejado en este artículo con el que pretendo aportar alguna perspectiva que pueda ayudar en esos momentos, a veces tan complicados.

“Hombres grandes son aquellos que tienen una visión y luego se ponen manos a la obra para hacerla realidad, no miran hacia los lados sino adelante, hacia lo que desean que se cumpla, con firmeza y serena determinación” . E. Holmes

Ieleva y Orlick (1991), observaron que la visualización positiva de la curación y/o de ejecuciones estaba ligada a tiempos de recuperación más cortos. Por esta y otras razones un jugador que se ve afectado por una lesión no debe apartarse de la actividad, y en el momento que pueda desplazarse, continuar con su rutina habitual, asistiendo a los entrenamientos y participando de ellos como oyente. También trabajando la visualización enfocada en su recuperación y en asimilar los conceptos técnicos y tácticos de la sesión de entrenamiento que no puede realizar activamente. En los equipos que entreno o asesoro, utilizo la visualización desde el día 1, como defino en un artículo anterior “porteros en flow” , (referente al trabajo específico con porteros), obteniendo resultados muy positivos tanto a nivel de equipo como individualmente.


Al visualizar no solo mantiene su cerebro en actividad entrenando las mismas zonas cerebrales que se activarían si efectivamente realizaría la actividad, sino que además al mantener su cerebro activo no interrumpe por completo el ejercicio. Respecto a las destrezas que se requieren para ejecutar exitosamente una tarea, el entrenamiento mental ayuda a no estar inactivo completamente y a seguir trabajando neuromuscularmente lo que provoca acortar plazos en la vuelta a la actividad. ¿Cómo? Trabajando un diálogo interno positivo, que ayuda a que dicha actividad neuromuscular “imaginada” , haga que los movimientos de las destrezas se vuelven más fluidos, suaves y automáticos.

La mejor manera de afrontar una lesión es teniendo una actitud positiva y olvidarse de malos pensamientos, esto facilitará poder enfocarse en mejorar día a día y afrontar mejor los estados por los que pasa un jugador lesionado:

Negación, ira, negociación, depresión y aceptación

¡Tú eliges como y cuanto te afectan las situaciones, puedes tener miedo, o ser valiente y afrontarlo, haciendo todo lo que dependa de ti!



Artículo escrito por Kike Fernández para Valonmano.com


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