El cuerpo perfecto para jugar a balonmano

Reportajes  /   /  Por Laia Gil  /  12097 views

Todo el mundo ve que el cuerpo de un jugador de balonmano no es el mismo que el de un gimnasta o que el de un nadador. Y sin ir más lejos, dentro del balonmano se observan diferencias entre un portero y un extremo. ¿Por qué ocurre esto? Porque estos dos jugadores tienen funciones diferentes en el juego y por lo tanto piden al cuerpo estímulos de forma distinta, así que su anatomía deseada no puede ser la misma.

De esta forma, no se define el cuerpo perfecto para un jugador de balonmano, sino de la combinación ideal de cuerpos correctos dentro de un equipo según su posición. Sin embargo, si un jugador carece de alguna ventaja anatómica, puede ser compensable por una característica de otro jugador. La magia de los deportes de equipo también se encuentra en la biología.

Varios estudios indican que, de media, los mejores jugadores de balonmano del mundo son considerablemente más altos que la población en general (1). Es una calidad obvia puesto que puede beneficiar al jugador en un duelo directo con el rival: robar, coger o lanzar la bola siempre le será más fácil desde arriba. En concreto, la media de alturas es de 1,891 +/- 0,079m (2). Por otra parte, una mayor altura suele ir relacionada con unes extremidades más largas, que también suelen comportar un mayor peso corporal. En este caso, la porción de grasa es dos puntos más alta en los jugadores de balonmano que en los de fútbol, 8.4 respecto 6.6 (2).

El cuerpo ideal por posición

La morfología de los jugadores de los extremos es la más diferente al resto de jugadores de promedio. Los valores de altura, masa corporal y cantidad de grasa subcutánea son mucho menores (3). Estas características dan al jugador agilidad, rapidez y con mucha capacidad de salto, muy útiles a la hora de generar huecos en el ataque y cambios de ritmo del partido.

Los porteros suelen ser relativamente altos y más pesados, con más grasa subcutánea que cualquier otro tipo de jugador (3).

Los laterales y los pivotes son más parecidos en lo que sería su cuerpo ideal. Son jugadores más robustos, con mucha masa muscular. En los laterales, es necesario tener estas características corpulentas para lanzamientos potentes, asistir a los extremos y abrir defensas más cerradas. En los pivotes la corpulencia les permite ganar en el cuerpo a cuerpo, hacer hueco a los laterales y todas las características que les define.

¿Por qué (quizás) todo lo que he escrito no es verdad?

La mayoría de los estudios sobre la anatomía perfecta para el jugador de balonmano, los cuales me he basado para escribir este artículo, están basados en un análisis retrospectivo y descriptivo. En otras palabras, se han basado en analizar la anatomía de los mejores jugadores actuales. Estos jugadores han sido elegidos para jugar en los mejores equipos obviamente por razones técnicas y de calidad de juego, pero a lo mejor algunos de ellos por motivos puramente físicos. ¿Y si solo por ser más alto te hubiesen dado más oportunidades en el mundo del balonmano? Si este fuese el caso, estaríamos hablando de selección artificial de unos tipos de cuerpo que se creen ser los ideales.

El principal motivo que lleva a pensar esto es uno: la media de altura en los mejores jugadores de balonmano del mundo sube más rápido que la media de altura de la población (1). El hecho que cada vez las personas seamos de media más altas es una realidad, pero la media en los jugadores de balonmano tendría que subir concorde a la anterior. Si no es así, es que hay un factor que la hace crecer más rápido y muy probablemente sea la selección artificial que se hace, por ejemplo, en los fichajes.

Referencias
(1) Táborský, F. (2007, Sep). The Body Height and Top Team Handball Players. EHF MC, 21. Retrieved from: http://handbalbase.handbal.be.jones.priorweb.be/uploads/21/Body%20Height%20-%20Taborski.pdf
(2) Raschka, C. Wolthausen, C. (2007, Sep). Comparison of somatotype differences of soccer and handball players based on the methods of German and Anglo-American schools of constitutional biology. Anthropol Anz., 65(3), 303-16. Retrieved from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/17987910
(3) Pori, P. Sibila, M. (2009, Dec). Position-related differences in selected morphological body characteristics of top-level handball players. Coll Antropol., 33(4), 1079-86. Retrieved from: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/20102051
Otras fuentes:
  • Ardvidsson, M., Hylle, T., Thomsen, A. (2003). Euro 2002 – Qualitative Trend Analysis. Handball Periodical (ISSN 1560-3067), 11 (1), 3-19.
  • Zidens, J., Cebrikovs, H. (2004). Qualitative Analysis of the 2004 Men’s 20 European Handball Championship in LAT. Handball Periodical, 12 (2), 28-39.
Laia Gil
Sobre el Autor

Atleta del 94. Sprinter. Estudiante de cuarto curso de biotecnología (UB) y Nike Ambassator. Nutrición y biología. Para entender el qué, el cómo y el por qué de nuestro cuerpo.

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