El tema que vamos a tratar es uno de los más importantes dentro del deporte: la salud de nuestros niños. Vamos a intentar responder a la pregunta planteada por un padre, sobre si deberíamos o no llevar a nuestros pequeños al fisioterapeuta. El balonmano es un deporte de contacto en el que, como en cualquier otro, hay lesiones, dolores o malas caídas por mucho que no queramos. Partiendo de esta base, hay dos maneras de enfocar el tema: en contra o a favor.

Hay personas que simplemente les dicen a los niños frases como: «si no hay sangre, no puede doler…», «sin dolor no se puede jugar a balonmano…», «venga, hay que ser fuertes, no pasa nada porque te duela…». Estas frases hacen que los niños se motiven, se hagan más fuertes y luchen por superarse. Pero… ¿qué pasa si ese dolor es continuo, si no cesa, si llega hasta tal punto que imposibilita jugar?

Está claro que llevar a un niño a un fisioterapeuta privado, a veces, puede salir caro, ¿cuánto estamos dispuestos a pagar por la salud de nuestros hijos?. Sé que la respuesta de todos los padres será, sin duda, lo que haga falta. Pero si hablamos de un esguince de un dedo de la mano izquierda, cuando el niño es diestro, en ese caso, ¿cómo debemos actuar? ¿Debemos llevar al niño al fisio, cuando a lo mejor, no es tan importante esa lesión?


fisio1


Hay dos maneras de actuar en estos casos: llevar al niño a un fisioterapeuta para que lo valore, intente acelerar el proceso y le dé las pautas y consejos a seguir para una buena recuperación o hacer un parte del seguro, llevarlo por urgencias, que le hagan una placa. Entonces tocará esperar a que lo vea el traumatólogo, que llegue la cita con el médico y que el niño ya esté curado y simplemente nos dé el alta pasando un período de espera muy grande, citas y colas en el médico, que podrían evitarse. Siempre hablando de algo no muy urgente. Si se produce una fractura, por ejemplo, no hay que dudar en llevarlo al hospital de inmediato.

Personalmente, yo optaría por llevarlo al fisioterapeuta, ya sea por un esguince, por un Osggod Schlatter o por una pequeña contractura. Tal y como llevamos a nuestros hijos al podólogo o al dentista, la figura del fisioterapeuta debería de estar presente en el crecimiento del niño. De hecho está entrando cada vez más en la mentalidad de la sociedad. Tener un fisio de confianza que vea el desarrollo del niño, cómo crece, las patologías que puede tener tanto a nivel estructural o de tejidos blandos, llevar un seguimiento de cada persona, es fundamental. Curarse en salud es la mejor opción que podemos tomar.


balonmano base


No hay que tener miedo a llevar al niño al fisio por falsos mitos: «son demasiado pequeños», «no deberían tener problemas a esas edades» o puede haber problemas, pero podemos prevenirlos y actuar desde pequeños. Dentro de cada club debería haber, al menos, un fisioterapeuta que conozca el deporte y sepa tratar con ellos. Saber valorar si un niño está diciendo que tiene dolor porque es verdad o porque simplemente se está quejando.

Para ello se necesita a una persona que conozca al niño, que sepa tratarlo, hablar con él, mimarlo y escucharlo. Muchas veces nos olvidamos de esta parte donde la figura del fisio toma el papel más importante: es a quién le cuenta el dolor, el motivo real de ese dolor, es con quién va a hacer ejercicios para curarse y volver a estar con sus compañeros, es quién va a decirle que no puede jugar, y verá las lágrimas en los ojos de ese niño porque está deseando salir al campo, coger el balón y correr al lado de sus compañeros. Es una de las figuras más importantes y que pocas veces reconocemos. ¿A quién no le gustaría que su hijo tuviera a esa persona de confianza al lado llamado fisioterapeuta?



© 2020 Diseño Web Digital UO | Aviso legal | Política de Privacidad | Cookies | PATROCINADORES | CONTACTO