Foto Portada + 1- y -2- Pablo Lozano


Los padres. A ellos se lo debemos todo: la vida, la educación que nos dan, los valores, y es lógico que para un padre su hijo o hija sea el mejor o la mejor en todos los aspectos de la vida, tanto personales como académicos y deportivos. En la vida personal es lógico que los padres conozcan mejor que nadie cómo son sus hijos pero, ¿y a nivel deportivo ?

Así he querido empezar este artículo “Los padres en la Grada”. Presenciar un partido de balonmano y observar a los padres puede ser un ejercicio de lo más interesante por los comentarios que se suelen escuchar sobre árbitros, jugadores y no digamos sobre el entrenador del club. Evidentemente un padre no está capacitado para valorar el trabajo que está realizando el entrenador en la formación de su hijo; tampoco está capacitado para valorar si su hijo ha jugado bien o ha jugado mal un partido -solo el entrenador sabe cuál era el objetivo para este partido-, y menos todavía valorar la actuación arbitral. La pregunta clave al finalizar un partido de unos padres a su hijo debe ser muy clara: “¿lo has pasado bien?”

La crisis marcó un antes y un después en la relación entre padres y entrenadores. Antes de la crisis, jugar a balonmano era gratis en la mayoría de los equipos. Además, se daba el caso de entrenadores que pasaban las etapas de formación y no conocían a los padres de sus jugadores. Sin embargo, al llegar la crisis esto cambió: los clubes tuvieron que pagar para inscribir a sus equipos de base a las federaciones autonómicas y entonces llegaron las cuotas para poder jugar a balonmano. Evidentemente, esto hizo que los padres tuviesen que empezar a preocuparse de dónde jugaba y sobre todo, cuánto jugaba su hijo porque como es normal, si un padre paga, quiere que su hijo juegue y cuanto más mejor.


padres 2


Cuando vas a ver un partido de balonmano base y te fijas en la grada es muy fácil identificar las características de los padres. El padre que está solo suele ser aquel que lleva y trae a su hijo al partido, no se mete con nadie y le da igual todo. Cuando acaba el partido, el chico se ducha y se van a casa con un simple “qué, ¿bien?”, y el hijo contesta “sí, bien”. Está claro que a su padre no le interesa el balonmano, solo quiere que su hijo se lo pase bien y esté dentro de un círculo sano de amigos.

Luego está el grupo grande, donde suelen estar las madres y los padres juntos. De aquí suelen salir los comentarios sobre el entrenador como: “míralo, no lo saca”, “siempre juegan los mismos”…; y por supuesto, sobre el árbitro: “no pita nada”, “sois muy malos”… Por supuesto, son padres que animan sin parar al equipo y no suelen, ni jamás deberían hacerlo, meterse con el equipo contrario.

Y luego está el clásico padre que ha jugado a balonmano, aunque de momento en nuestro deporte no está muy generalizado, y que está solo en la grada porque se la recorre de una punta a otra y se dedica a darle consejos a su hijo como “lanza más de lejos”, “defiende más”… Además, estos padres se presentan al entrenador y les gusta conversar con ellos e incluso se atreven a darle consejos.


padres 3


El comportamiento de los padres debe ser ejemplar. Por tanto, deben animar siempre a su equipo pero nunca valorar el trabajo del entrenador ni de los árbitros, simplemente, porque los padres no suelen entender qué es lo que el entrenador está trabajando y qué es lo que le ha dicho a su hijo. Como entrenador que soy, recuerdo un partido donde una de mis jugadoras se puso enferma minutos antes de comenzar el partido y no pudo jugar la primera parte. Pues había que ver a los padres como se pusieron conmigo: “sácala, ¿¡qué te ha hecho!?”. Todo estuvo así hasta que llegó el descanso y la niña explicó a los padres lo que le había pasado. Ahí fue cuando los ánimos por fin se calmaron.

Los padres deben apoyar a sus hijos siempre y dar ejemplo, y aquellos que se dedican a manejar los movimientos de sus hijos desde la grada, quizá deberían plantearse ser entrenadores y sentarse en el banquillo. Pero también hay padres que se involucran y les gusta participar en las decisiones y en las actividades que toma el equipo. Los clubes necesitan el apoyo de los padres para poder funcionar, pero es muy importante que estos tengan muy claro cuál es su rol en dicha directiva.

Juan Fco Machado
Sobre el Autor

Amante del balonmano femenino. Con una larga trayectoria como entrenador, actualmente en Petrer. Fue comentarista en el Streaming de la RFEBM durante el pasado Mundial Juvenil de Valencia.

Artículos Relacionados

Después de co-organizar durante 5 años el Trofeo Villa de Mislata y luego de la última...

Sientes mariposas en el estómago, esa sensación descrita entre enamorados fue lo que experimente...

¿Qué son los We Share Handball Talks? Un espacio donde se invita a compartir, dialogar y...

3 Comentarios
 
  1. Airam 18/11/2015 at 9:51 PM Responder

    Buenas noches.

    Muy buena reflexión la que ha llevado a cabo; soy árbitro en Gran Canaria (también fui árbitro de categoría nacional y ahora solo “me dedico” a intentar educar a los más pequeños) y quería añadir, si se me permite, que también pueden (esos padres y madres) acercarse a las reuniones técnicas semanales que tenemos para conocer algo más del reglamento, porque casi nunca se está de acuerdo con lo que hacemos, y quizás el desconocimiento de las reglas puede generar confusión, y también pueden realizar los diferentes cursos que llevamos a cabo para percatarse de los posibles errores que cometen al protestar acciones (por no decir insultar) debido al desconocimiento de ese “librito azul” (sí sí, azul, que muchos no saben ni de qué color es y “se permiten el lujo” de criticar, y no constructivamente, nuestra labor) que estudiamos continuamente.

    Saludos

    • Xavi Vegas
      Xavi Vegas 18/11/2015 at 10:01 PM Responder

      Gracias por tu comentario Airam. Todo conocimiento es bueno y más si sirve para conocer nuestro deporte. Totalmente de acuerdo con tu comentario, sobre todo con las nuevas normativas los padres tienden a protestar decisiones arbitrales correctas. Un abrazo!

  2. Raquel Espinosa Fernández 20/11/2015 at 12:42 PM Responder

    Buenos días, me ha gustado mucho su artículo sobre todo por su veracidad, me llamo Raquel, jugadora juvenil del Oviedo Balonmano Femienino, pero me gustaría comentarle el hecho de que el papel de la mujer solo aparezca cuando van en “pareja” acompañando a ese marido ex-jugador de balonmano y me preguntaba también si una madre no puede ser o haber sido jugadora a pesar del auge que está experimentando el balonmano femenino.
    Sé que usted no lo ha hecho a mala fé, pero quizás podría haber explicado ese comportamiento de una forma menos parcial.
    Gracias

Deja una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.