En cualquier caso no dudamos de la profesionalidad de ninguno de los entrenadores que aparece en las imágenes. Son simples muestras y ejemplos de momentos captados mientras trabajaban.

Nivel 1. Nivel 2. Nivel 3. Podrían ser las diferentes pantallas que vamos pasando de un conocido videojuego, pero no. Las titulaciones deportivas se dividen en esos tres niveles o categorías. Sustituyen a los anteriores títulos de monitor, entrenador territorial y entrenador nacional y representan, como no podía ser de otra manera, una condición imprescindible para poder dirigir partidos de competición oficial. Es difícil calibrar si estas titulaciones son suficientes o no para dirigir correctamente a un equipo. Si completan adecuadamente la formación de los profesionales que forman a los jugadores de balonmano o de cualquier otro deporte.

Actualmente, tengo acabado el primer ciclo de entrenador nacional de Balonmano (Nivel 3), cursado en Granada el pasado mes de julio y mi objetivo es acabarlo este próximo verano. He realizado cursos en Catalunya, Aragón y Andalucía y además, he completado mi formación con la participación en otros tantos cursos, clínics o seminarios de diferente temática relacionada con nuestro deporte: preparación física, psicología, dirección de equipos…


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Pregunta al aire… ¿Cuándo está un entrenador preparado para llevar a un equipo? Respuesta difícil determinar. Normalmente solemos atribuir los niveles a la edad de los equipos que entrenamos: los monitores que tienen el nivel 1 suelen ir encasillados en equipos de iniciación o mini balonmano, los de nivel 2, a los equipos de base y algunas categorías sénior y los de nivel 3, a la “élite”: los séniors de categoría nacional o territorial. ¿Es correcto? ¿Está preparado un monitor para llevar un grupo de alevines? ¿Lo está un entrenador nacional para llevar un sénior de División de Plata? ¿El entrenador bueno es el que está titulado, y el malo es el que no tiene un diploma que acredite su capacitación? Sobre el papel, debería ser así…

A mi modo de entender, creo que la formación es incompleta, o si más no, debería ser recomendable poder acceder a una formación continuada. Los tiempos cambian, las formas de entrenar también. Hay infinidad de métodos de entrenamiento, de pautas de trabajo, de maneras de dirigir equipos que no se explican con un simple curso. La experiencia, ese conjunto de conocimientos o habilidades que se adquieren en la vida, es un grado y sería interesante que los entrenadores con experiencia y titulados, también se dejaran ver por la base. Valorar también cuándo y cómo realizar esa formación “extra” es difícil, pues lo fácil es pensar que el calendario deportivo ya es suficientemente largo durante el año como para ocupar el tiempo libre en otro curso más.


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Pero sí quiero destacar una apreciación. Son pocos los entrenadores experimentados y titulados con nivel 3 que veo en los equipos de formación. Y debería ser la etapa en la que los monitores o entrenadores trabajáramos con mayor cuidado y donde los entrenadores tuvieran mayor nivel de formación. Los períodos de iniciación deportiva son los más delicados y son en los que hay que hacer mucho más hincapié en la formación integral del niño/a. Son los años que marcaran, con total seguridad, el desarrollo deportivo del jugador y no debemos obviar ninguna pincelada. Trabajos de desarrollo psicomotriz, desarrollo del campo visual y de la toma de decisiones, la intención y de la coordinación, desarrollo de hábitos y sobretodo, de la técnica individual y colectiva aplicada al deporte. Son aspectos que, en muchas ocasiones veo obviados en los grupos de iniciación que veo dirigir, y que son sustituidos por muchos más conceptos técnico-tácticos.

Sería importante valorar que los entrenadores o monitores, estemos en la categoría que estemos, o tengamos la titulación que tengamos, tuviéramos la opción de estar tutelados en nuestra formación en pista, de poder realizar prácticas guiadas, cursos de formación, clínics… para que nuestra formación sea continuada y renovada. Toda ayuda es poca, y ningún título acredita la llave del éxito.

A modo de anécdota. Hace poco vi un partido de infantiles entre dos equipos de nivel medio. Me llamó la atención la cantidad de correcciones de alto nivel táctico que realizaba un joven entrenador en uno de los banquillos, llegando incluso a desesperarse porque sus jugadores no tenían éxito en las acciones. Me llamó más la atención, el déficit de algunos elementos técnicos básicos del juego que esos jugadores tenían y que les impedían realizar las acciones que su voluntarioso entrenador les pedía. Ahí es donde quería llegar: ¿Cómo hacer ver al entrenador que esos jugadores que no tenían el éxito que pretendían? ¿Por qué arrastraban unas carencias muy graves de unos determinados aspectos de técnica individual básica?


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He tenido la suerte de poder realizar muchos cursos de entrenador. Tanto los tres niveles, como los antiguos seminarios por categoría. Además, un curso de psicología deportiva, uno de preparación física, uno de… Tengo además la suerte de haberlos realizado en sitios tan dispares como Catalunya, Aragón o Andalucía, donde el balonmano tiene matices que lo hacen todavía más rico. Diferentes profesores que te imparten sus conocimientos, sus metodologías, sus experiencias. De todos ellos he aprendido y de todos ellos me he llevado grandes conocimientos. Pero mentiría si dijera que solo de ellos. También he aprendido mucho de mis compañeros de club, de mis segundos entrenadores, de los profesionales de otros clubes: Un ejercicio, un planteamiento, una situación de partido, una manera de dirigir… de todo se puede aprender. Solo es necesario tener la posibilidad de hacerlo. Y esto, sí que puedo asegurar que no se enseña en ningún curso.

Creo en la formación continua, en leer siempre artículos relacionados sobre el deporte, en ver vídeos, en asistir a conferencias y charlas. Existen muchas formas de entrenar y siempre es bueno aprender y formarse. No creo que tres niveles, ni uno, ni dos, te den capacitación para llevar un equipo alevín y no un senior. O viceversa, pero al fin y al cabo, ¿Quién dice quién está preparado o no para la gran aventura que es formar correctamente jugadores de balonmano?


FOTO PORTADA / 2a : XAVIER SOLANES (BM GRANOLLERS) / OAR Gràcia Sabadell

 


Artículo escrito por Kike Fernández para Valonmano.com


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