Dice la acepción 3 de la RAE que un “Mundial” es un “campeonato donde pueden participar todas las naciones del mundo”. Con esta definición de la Real Academia Española no terminamos de sacar en claro si en un mundial debe haber representantes de todo el mundo o los mejores combinados nacionales del mundo.

Parece ser que la IHF se decanta más por la segunda opción, puesto aprobación que otorga a su Consejo (integrado por un presidente, dos vicepresidentes, un presidente de comisiones y representantes de cada continente) el poder de vetar la participación de una selección si este cree que su nivel no está a la altura de la competición. Con esto se pretende, según palabras de la propia organización, “cuidar el producto Campeonato Mundial IHF”. Así entonces se abre el debate acerca de quien debe participar en tales competiciones y el sistema de clasificación.


president IHF


Hace unos días, Islandia presentaba una moción para restringir tal facultad del consejo. La moción fue rechazada por lo que el sistema de clasificación para los Mundiales de la IHF seguirá siendo el mismo, quedando en entredicho la potestad del consejo a dar “invitaciones” a selecciones para las citas mundialistas.

Hasta la fecha de hoy, cada continente dispone de tres plazas para que tres selecciones acudan al mundial. También supone una garantía de asistencia al siguiente mundial el hecho de terminar entre los ocho primeros en el último mundial, lo que se conoce como plazas “por mérito”. Con tal poder del consejo, que Islandia ha pedido revisar, estas plazas pueden ser tomadas por el consejo y ser otorgadas a equipos con un supuesto nivel competitivo más alto. Así se ha vivido con el caso de Panamérica, que gracias al campeonato mundial que ganó la selección femenina de Brasil en 2013 disponía de un total de seis plazas para selecciones de su continente. Ante la consideración del consejo de la falta de nivel de los combinados nacionales panamericanos, este le quitó directamente dos de las plazas conseguidas por méritos.


El problema no era Australia, era Alemania

La secuencia se repite con la selección de Australia, que hizo un digno aunque muy discreto papel en el último mundial (por ejemplo perdió 51-11 contra España). Ante la evidente falta de nivel competitivo de la selección, se le ha retirado la opción de participar en el mundial, y su plaza ha sido concedida a la selección de Alemania, lo que parece una decisión razonable si se trata de conseguir una competición entre los mejores equipos posibles. La única protesta formal que se gestó sobre esta decisión la protagonizó la federación de Islandia, pero con la intención de que la plaza se les otorgara a ellos y no a Islandia.

No parece haber ningún problema grave acerca de dejar a Oceanía sin representación, aunque las “formas” empleadas para tal resolución no han sido del agrado de todo el mundo. Esto se debe a que la comunicación de tal medida fue efectuada tan solo unos pocos días antes del sorteo del Mundial, sin dejar margen de reacción a la mayoría de federaciones para tomar posición en la cuestión.

Pero esta no ha sido la única moción que se ha propuesto en los últimos días a la IHF. Hemos visto el tremendo éxito de la selección de Qatar consiguiendo un subcampeonato del mundo, disputando la competición con varios jugadores de origen no qatarí. La moción proponía restringir el cambio de nacionalidad después de los 21 años y limitar el número de jugadores nacidos fuera del país que puedan defender la selección nacional. Con esto se pretende evitar que combinados nacionales puedan construir equipos “a la carta” disponiendo de muchos más jugadores que los del propio territorio nacional.


valero qatar


Esta moción también fue rechazada, por lo que las condiciones para poder jugar con una selección nacional siguen siendo las mismas que hasta ahora: tener el pasaporte de tal país y haber estado tres años sin jugar con ninguna otra selección.

En definitiva, nos encontramos ante un consejo de la IHF que recién ha rechazado dos mociones: la primera para mantenerse un cierto “privilegio” para designar participantes en los mundiales, con todo lo que esto supone sobre posibles tratos de favor e influencia de interés particulares y colectivos más allá de los deportivos (que no tienen por qué haberse dado pero ahí queda abierta la puerta). La segunda moción pretendía limitar la capacidad de algunas selecciones como Qatar de atraer jugadores extranjeros de forma casi indiscriminada para reforzarse como equipo, posibilidad que seguirán teniendo.


Jimmy Martín
Sobre el Autor

Aficionado al deporte, a la escritura, a la lectura, y al humor. Vivo el balonmano como aficionado, periodista, entrenador y portero. Me defino como resiliente y heurístico.

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