La música amansa a las fieras, bueno a algunas… Satisfaction de los Rolling Stone o Viva la Vida de Coldplay fueron utilizadas por Guardiola para motivar a sus jugadores en la época en la que el Barcelona consiguió el famoso sextete. Thug Motivation de The Young Jeez era la elegida por el estadounidense Michael Phelps antes de meterse en el agua. Eye of the Tiger de Survivor, We will rock you y We are the Champions de Queen, son otras de las míticas canciones que escuchamos para subir nuestro ánimo antes de saltar a la cancha. Oh Bella Ciao, la canción italiana que cantaban los partisanos en la segunda guerra mundial contra los nazis, fue la elegida por un grupo de chavales que querían hacer historia en su pueblo.

Hace ya 3 años de aquello, es muy difícil encontrar lugares tan volcados con algo, como lo de Lalín con aquel equipo. El balonmano era noticia y foco de atención, copaban titulares y páginas de periódicos. En esos días se sentía y se respiraba balonmano por todos los rincones, increíble como un deporte minoritario –sí, minoritario- en España, hizo un boom en el pequeño universo cotidiano en el que vivían los lalinenses. La gente esperaba con ansia los partidos y no llegaba la hora de salir del trabajo para no perderse ni un minuto de encuentro. Ahí, en ese pabellón uno se daba cuenta de que el balonmano no era solo un deporte; era sentimiento, era pasión, en este caso de color roja y negra.

Llegaban las 7 de la tarde en Lalín, un pueblo en el centro de Galicia de poco más de 20 mil habitantes. La gente no abundaba por las calles, era agosto, pleno verano en un lugar de interior. Sin embargo, en el pabellón de la localidad, el Lalín Arena, se reunía un grupo de chavales de entre 15 y 16 años: el equipo cadete del Club Balonmán Lalín, que tiene más de 60 años de existencia. Todos se conocían, ya llevaban jugando varias temporadas juntos y esa era simplemente otra más que empezaba. Era el primer entrenamiento del año, todavía faltaban casi dos meses para que se iniciase la temporada y ninguno de ellos se imaginaba en ese momento lo que se iba a vivir en aquel mismo lugar meses después.

Campeonato de España Cadete 2012

El Club Balonmán Lalín es una entidad conocida tanto en Galicia como fuera de ella. En una comunidad autónoma donde la mayoría de afición al balonmano se congrega en las Rías Baixas, parecía cuanto menos difícil que el club pudiera sobresalir en este mundillo. Hoy en día la entidad cuenta con unos 250 niños y niñas en su cantera y más de 10 equipos en diferentes categorías que compiten al máximo nivel. Números espectaculares para un pueblo tan pequeño donde el balonmano se ha convertido en el deporte dominante.

En categorías base, el sueño y objetivo de todo entrenador y de su equipo es el de llegar al campeonato de España después de demostrar que has sido el mejor, o al menos de los mejores, de tu comunidad. El Club Balonmán Lalín no era diferente aunque ya sabía lo que era meter a algunos de sus equipos entre los mejores de España, también había luchado cara a cara con conjuntos de la base de equipos de máximo nivel como Granollers, Anaitasuna, Ademar de León… Grandes del balonmano español, pero siempre se había quedado con la miel en los labios, nunca habían podido llegar a la fase final del sector al que solo acuden los ocho mejores de España.

Aquel año, 2012, en la categoría cadete masculina había un buen equipo, desde inicios de temporada se pensó que podría volver a haber otro conjunto de Lalín entre los mejores, en el sector español. Es muy difícil encontrar un grupo de chavales que vayan en sintonía y todavía más en un pueblo de estas dimensiones. Es complicado formar un equipo en el que todos acudan a entrenar siempre, se lleven bien entre ellos y lo más importante, les guste el balonmano. La pasión por el deporte es clave para triunfar en estas categorías. No estamos en Barcelona ni Madrid, ni tan siquiera en Vigo. Hay lo que hay y con eso tienes que trabajar, y del trabajo salen los frutos. Además de esto, aquel equipo parece ser que tenía algo diferente a todos los demás que se formaron en el pueblo, pero para llegar a estar entre los mejores se necesita más, nunca es suficiente.

Las premoniciones seguían su curso, un total de 6 jugadores lalinenses formaron parte de la selección gallega cadete, año en el que conjunto gallego consiguió el segundo puesto en el campeonato de España de comunidades, por detrás únicamente de Cataluña. En aquel campeonato se empezaron a entonar los primeros Bella Ciao. La selección gallega cadete ya la cantaba en el vestuario antes de salir a la cancha.

Aquella canción acompañó a los jugadores lalinenses afuera de la concentración de la selección. El equipo dirigido por “Budi” había ganado la liga y ya estaban entre los 25 mejores de España, y por lo tanto, en la primera fase del sector español, donde el Bella Ciao volvió a ser entonado.  Con la canción como revulsivo, los jugadores lograron hacer historia en su club consiguiendo el pase al sector final, algo que ningún otro equipo del club había conseguido. Ya  habían hecho historia, tras 60 años de trabajo, el club por fin había conseguido meter un equipo en el sector final español, entre los ocho mejores del país. El equipo tenía por delante un torneo duro, los mejores habían llegado allí para llevarse el campeonato y los lalinenses si querían ganarlo debían vencer a equipos con experiencia en estos torneos, los rivales serían el EDM Ademar de Leon, al Fundación Barcelona, el Puertosol, el BM Carabanchel, el Leganés, el BM Ciudad Real; donde jugaba Daniel, el hijo pequeño de Talant Dujshebaev,  y el todopoderoso FC Barcelona.

Partido Semifinal Camp. España Bm Lalín- Fundac. Barcelona

El Lalín Arena iba a ser el escenario donde se efectuaría el campeonato, lo jugadores jugaban en casa, con su gente, con un pabellón abarrotado de rojo y negro, con gargantas acompasadas de tambores animando por algo histórico en el pueblo. Aquello parecía el mismísimo Vista Alegre, o sin ir tan lejos, era como O Gatañal. Paso a paso, Bella Ciao tras Bella Ciao, el Balonmán Lalín se introdujo en la final donde le esperaba el mejor equipo de España, el Barcelona entrenado por Jordi Girald. David contra Goliat o si preferís, los romanos contra los galos y su pócima mágica: El Bella Ciao.

Dicen que los segundos son los primeros perdedores, pero nunca una derrota fue tan disfrutada. Los lalinenses, habían logrado ser segundos de España. Allí mismo, meses atrás se habían reunido como un inicio de temporada más, lo que no sabían es que el final de temporada no iba a ser una más, ni para ellos ni para el balonmano lalinense. Se habían enfrentado a un equipo que para lograr hacer un grupo campeón ponen a prueba a más niños de los que tiene  en toda la cantera el pueblo Dezano. Tras esa generación de oro el Balonmán Lalín continúa su buen trabajo en la cantera que propulsa jugadores a la máxima categoría, como Xoan Ledo, en el FCB Barcelona, o Román Pedreira en el SD Teucro, salidos de aquella generación.

La puesta en valor de clubes como este es muy importante, y todavía más tras la irrupción de la crisis, al fin y al cabo estos pequeños grandes clubes son familias que están manteniendo vivo el balonmano español con mucho trabajo y dedicación; para que como en este caso, tras 60 años de existencia y tradición no acaben desapareciendo entidades que pueden dar muchas alegrías en sus lugares.

Aquí dejo el último Bella Ciao del campeonato al que se sumaron toda la afición y los jugadores del FC Barcelona cadete:




Martín Losón
Sobre el Autor

Artículos Relacionados

El Torneo Internacional de Balonmano contará este año con equipos de Bangladesh y de Canadá, así...

Documental sobre el ecosistema de la Mislata Handball Fest 2019 en el Pabellón de la Canaleta....

José Javier Hombrados renueva un año más con el Quabit Guadalajara después de ser el tercer mejor...

Deja una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.