¿Cuándo llegará el campeonato en el que la institución internacional de nuestro deporte no esté inmersa en polémicas? Esa es la pregunta que me hago yo ahora mismo y que, seguramente, os hagáis todos los que en este momento estáis leyendo este artículo. Parece que los máximos dirigentes del balonmano mundial tienen marcado en rojo estas fechas de torneos internacionales no por disfrutar del espectáculo que nos brindan los jugadores y las jugadoras en cada partido, sino por erigirse en protagonistas por unos motivos u otros.

Esta vez nos ha tocado a nosotros, le ha tocado vivir esta amarga experiencia que brinda la IHF cada año a las Guerreras. La mayoría de los aficionados, incluido un servidor, nos hemos enterado de la noticia después del partido y después de la dolorosa eliminación del combinado dirigido por Jorge Dueñas por parte de Francia.

La verdad es que, tras una gran primera parte de la selección española, en la segunda el nivel ha bajado un poco y puede haber sido una de las razones de la derrota –recordemos que las Guerreras han perdido por la mínima por un gol de 7 metros con el tiempo cumplido-. Sin embargo, la actuación arbitral ha sido más que polémica en este segundo acto: las exclusiones caían sobre todo del lado español cuando la dureza defensiva la imponían las francesas.

De todas las acciones polémicas que ha dejado el partido, sobre todo en los últimos 30 minutos, yo me quedo con dos que me han parecido determinantes en el devenir del choque: la tarjeta roja a Carmen Martín en el minuto 38 y los dos minutos a Lara González en el último ataque de las francesas. Vamos a analizar ambas y a sacar conclusiones, aunque aquí no está todo lo importante del tema que estamos hablando en este artículo.

En la jugada de la roja directa a Carmen Martín, es cierto que hay contacto en la cara de la almeriense sobre Niombla, pero igual de cierto es que la jugadora española no va con la intención de agredir a la atacante francesa. El golpe no es fuerte, o no lo demasiado fuerte como para significar una agresión. Ni por fuerza ni por intencionalidad se debería castigar esta acción con una roja directa. Sin embargo, los gestos de dolor de la jugadora francesa en el suelo, algo más exagerados de la cuenta a mi parecer, han convencido a la pareja arbitral para expulsar a Carmen Martín.


En cuanto a los dos minutos a Lara González, es una acción que en la otra área se repite una y otra vez y no se castiga y que, en esta ocasión, para la pareja arbitral es punible. Quedando 21 segundos para el final, con empate en el marcador y vistos los antecedentes, el castigo es excesivo, no solo por las consecuencias directas, sino por el tiempo que quedaba y por la facilidad que se les daba a las francesas para anotar y llevarse la victoria.

8 exclusiones de España, 5 de Francia. Los datos lo dicen todo. Lo que se ha visto en el 40×20 no se refleja con lo que el acta y los árbitros han decidido. Las francesas han comenzado a repartir en defensa y han mantenido ese nivel durante gran parte del partido, y las Guerreras se han limitado a igualar ese nivel de dureza que en la otra área no se estaba sancionando. Al final del partido, varias jugadoras españolas expresaban su malestar con la actuación arbitral, siendo el de Nerea Pena o el de Begoña Fernández los más significativos.


A esto se ha referido Jorge Dueñas en la rueda de prensa posterior, en la que nos hemos enterado de algo que seguro que a muchos nos suena raro: “8 exclusiones nosotras y 5 ellas, está descompensado, incluso ellas han sido más duras por momentos; encima, ha habido un cambio de pareja arbitral por la mañana, y es raro, son detalles que dejan mal cuerpo, sin lugar a dudas”.

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Aquí es donde hay que pararse: ¿un cambio de pareja arbitral la mañana antes del partido? ¿A qué viene eso? Quiero pensar que la baja y la sustitución hayan sido por algún motivo de fuerza mayor, como por ejemplo la baja de Nacho García Serradilla y Andreu Marín Lorente por el ingreso en el hospital del segundo por problemas de salud. Quiero pensar que haya sido eso y no una de las “jugarretas” a las que nos tiene acostumbrado la IHF.

En caliente se piensan muchas cosas fuera de lugar, pero en frío también, y visto el historial del ente internacional cualquier suposición es poca. Al fin y al cabo, es la reputación que se han ido ganando año tras año. Como dice Dueñas, “son detalles que dejan mal cuerpo”, y que en este caso te dejan sin opciones de seguir luchando por un trofeo y, al fin y al cabo, por un sueño: conseguir el oro mundial con las Guerreras. Por cierto, se me había olvidado decir el nombre de la pareja arbitral de hoy: los alemanes Robert Schulze y Tobias Tönnies.


Pablo Lozano
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