Handbol Voramar | El Club de la Semana

Balonmano Base, CLUBS  /   /  Por Jimmy Martín  /  4084 views

Un barrio de Barcelona, un barrio muy de barrio. Hablamos de “Poblenou“, un lugar con verdadera identidad propia. Prueba de ello es la expresión de los más veteranos que cuando tienen que acudir al centro de la ciudad dicen “voy a Barcelona”, porque aunque saben que son de un barrio de Barcelona, son de Poblenou por encima de todo. Justo en la frontera del barrio con la Vila Olímpica construida para los memorables Juegos Olímpicos de 1992 y muy cerca del icónico cementerio del barrio, está la Escuela Voramar.


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“Voramar” son dos palabras en catalán, “vora” y “mar” que significan “cerca del mar”, nombre dado por su proximidad a la playa. Fácil, claro y sencillo. Así es también la estructura que esta escuela usa para sus equipos de balonmano.

Cada categoría cuenta con uno o dos equipos, dependiendo del número de chicos y chicas que se inscriban en ese curso, aunque la escuela también admite jugadores y jugadoras de otros sitios que vengan a entrenar. Recalcamos que son de ambos sexos porque ni el colegio distingue entre chicos y chicas para la sección de balonmano ni lo hace tampoco el consejo escolar de Barcelona que es quien organiza la competición donde están inscritos los equipos.

Los entrenamientos de las categorías de mini-balonmano (desde benjamines hasta alevines, para que nos entendamos, desde 3º de primaria hasta 6º) entrenan en el mismo patio de la escuela en las horas venideras al salir de clase. No obstante, los partidos se juegan todos en el pabellón de la Verneda, propiedad del H.Sant Martí-Adrianenc, que volveremos a mencionar más adelante.

Hablábamos antes de estructura sencilla pues la mayoría de entrenadores son chicos jóvenes aun en activo como jugadores y que en su momento fueron estudiantes y jugadores del mismo colegio. El coordinador de balonmano de la escuela, Raúl Torres, cree que el perfil de los entrenadores es uno de los baluartes del colegio “Buscamos entrenadores con formación, tanto a nivel de educación física como a nivel de pedagogía, que haya jugado a alto nivel y por lo tanto conozca los valores de la competición y el deporte. El hecho que sean exalumnos también es una garantía en cuanto a la exigencia que tienen de seguir transmitiendo los valores de la escuela, ser una prolongación de la aula en la formación intrapersonal”. Este perfil de entrenadores crea un ambiente familiar aunque también profesional, puesto que entre los entrenadores de las categorías de mini encontramos el nombre de Andreu Marín, reconocido árbitro a nivel internacional.


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En este punto se mencionan las exigencias, los objetivos que tiene el balonmano en la escuela Voramar. El coordinador Raúl Torres los enumera por orden de importancia: educación, salud, social, y deportivos.

Otra gran ventaja de la escuela Voramar es la tradición de balonmano que hay en ella, por lo que la labor de captación se hace casi sola. “Como por tradición los chicos ya hacen balonmano en el colegio, nuestra labor es más de mostrarles como es nuestro mundo y lo que les puede ofrecer, abrirles todas las puertas para que se enganchen con actividades como llevarlos a ver al Barça al palau, etc.”

Raúl Torres, que lleva ya 10 años como coordinador del balonmano en la escuela dice dejar los objetivos deportivos en última instancia, y así lo corroboran los propios entrenadores de la escuela. No por eso dejan de existir los resultados, puesto que el coordinador nos afirma que el club más potente de la ciudad, el Fútbol Club Barcelona (FCB) “cada año suele llevarse unos 3 jugadores para que jueguen en sus categorías inferiores”. El mismo coordinador nos cuenta que el carácter competitivo empieza a introducirse en el último año de cadete, tal vez un poco antes dependiendo de las circunstancias y condiciones de cada generación.

Explica el coordinador que la clave del éxito en la formación de jugadores esta en aplicar un modelo adaptándose a la teoría de la zona proximal de desarrollo formulada por Vigotsky, que contempla varios escenarios de aprendizaje en grupo donde aquellos jugadores más dotados ayudan a aquellos con menos aptitudes, pero a la vez tienen un espacio y oportunidades para estar en ambientes donde no son ellos los más destacados (por ejemplo entrenar con el equipo un año mayor). Es en este punto donde radica la clave de la fortaleza colectiva de los equipos y por lo cual se pueden mantener los equipos en categoría de liga catalana (la máxima a la que optan) pese a que los mejores jugadores vayan año tras año al FCB, e incluso ir a campeonatos de España con cierta regularidad.

Cuando los niños crecen en Voramar y ya pasan del mini balonmano a la pista de 40×20, necesitan de un pabellón, que como ya hemos dicho es el del H. Sant Martí-Adrianenc, segundo club más grande de la ciudad. R. Torres nos define este vínculo con dos palabras: vital a la vez que simbiótico. Es vital porque proporciona unas instalaciones excepcionales y la oportunidad de estar en un club con dos equipos por categoría, un club que además sostiene un equipo jugando en 1ª Nacional y lleva años viendo frustrado el ascenso a División de Honor B por motivos económicos. Es también una relación simbiótica porque la escuela aporta el mayor grueso de jugadores del club.


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En definitiva, nos encontramos con una escuela de barrio cerca de la playa de Barcelona que tiene el deporte como una actividad extraescolar y visto siempre des de la vertiente pedagógica, pero que consigue sacar hornadas de buenos jugadores continuamente, algunos de ellos ahora mismo mundialmente conocidos como el entrenador del FCB Xavi Pascual. Todos los puntos explicados (y también vividos por el redactor de este artículo, orgulloso exalumno y actual entrenador y jugador del Sant Martí), hacen de un pequeño centro de estudios una de las grandes canteras de la ciudad de Barcelona con la capacidad de atraer jugadores y jugadoras de fuera de la escuela (en repetidas ocasiones incluso fuera de la ciudad) que no quieren perder la oportunidad de crecer en lo deportivo y en lo humano, en Voramar.

Jimmy Martín
Sobre el Autor

Aficionado al deporte, a la escritura, a la lectura, y al humor. Vivo el balonmano como aficionado, periodista, entrenador y portero. Me defino como resiliente y heurístico.

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1 Comentario
 
  1. José Antonio Pérez Fornas 02/12/2015 at 2:25 PM Responder

    Hola compañeros,

    He visto ya diferentes articulos del club de la semana, pero me sorprende que el club, del cual utilizáis la fotografía como fondo del club de la semana, aun no haya aparecido.

    Me estoy refiriendo al Handbol Sant Joan Despí ( Barcelona ).

    Os propongo que en las próximas semanas, aparezca un articulo sobre nuestra entidad. Para ello os sugiero que os pongáis en contacto con nosotros y acabemos de comentarlo.

    Un saludo.

    José Antonio Pérez Fornas

    Vicepresidente
    Handbol Sant Joan Despí

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