Foto: © 2016 EHF / Richard Walch


En un partido de infarto donde ningún elenco logró sacar ventaja, el cuadro polaco se quedó con la tanda de penales frente a Veszprém para celebrar la primera Champions League en su historia.


La Champions League de Balonmano tiene un nuevo e inédito campeón. Todo porque este sábado, KS Vive Targi Kielce se impuso a MKB Veszprém KC en un partido no apto para cardiacos, donde solo la definición a penales -ganada por los amarillos por 4-3-, coronó al monarca de la versión 2015/16.

El cotejo disputado en Colonia (Alemania) prometía ser emocionante desde el primer minuto, pues en la jornada sabatina, ambas escuadras aseguraron su clasificación en partidos donde el más mínimo error significaba quedar fuera de la final. Y ni húngaros ni polacos defraudaron en el 40×20. En la primera fracción se vivieron 30 minutos donde ninguna escuadra quería dejar espacios, aunque fueron los rojos quienes aprovecharon sus oportunidades para quedarse con el primer parcial.

Veszprém venía con la moral en alza y con sed de revancha desde la versión pasada, donde llegaron a la primera final en su historia, aunque no pudieron derrotar al poderoso Barcelona. Hoy, los pupilos del español Xavier Sabaté tenían una segunda oportunidad y se fueron al descanso en ganancia por 13-17.

En el complemento, los polacos aumentaron el ritmo y sobrepasaron con contundencia el nivel húngaro. De hecho, sacaron una ventaja de nueve tantos, lo que hacía pensar que el título ya estaba en el bolsillo rojo. Sin embargo, Kielce sacó la garra que lo llevó a la final y, a falta de 15 minutos para el término, remontaron de forma magistral para empatar 29-29 el marcador en el último segundo. Veszprém parecía haber desaparecido del campo, mientras su arquero, Mirko Alilović, hizo lo posible para evitar la paridad. Tapó dos penales, pero no pudo contener el buen juego amarillo.

En el complemento, el partido fue una verdadera batalla de ida y vuelta. Cada vez que un elenco anotaba, el otro reaccionaba de inmediato. Y tal como sucedió en el tiempo reglamentario, los rojos tenían en su bolsillo el título, aunque los polacos empataron en el último segundo para llevar la definición a la tanda de penales tras un empate 35-35. En la tanda, los Veszprém abrió el marcador y Alilović contuvo el penal amarillo. Aunque de nada sirvió esa ventaja, pues finalmente los húngaros se enfrentaron a una muralla representada por Sławomir Szmal, quien terminó pavimentando el camino para que el español Julen Aguinagalde celebrara el título con su tanto. El marcador final dijo que Kielce ganó 4-3 en penales.

Remontada histórica que quedará grabada a fuego en los hinchas de Kielce, que comandados por el estratega español Talant Dujshebaev ganaron la primera final de Champions League que disputan en su historia.



Gonzalo Maturana
Sobre el Autor

Futuro Periodista de la UDP de Chile. Amante del deporte y feliz de aportar con un granito de arena en la masificación de una disciplina tan linda como lo es el handball en Sudamérica y el mundo.

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