Nuevas normas, ¿mejor balonmano?

Referee World, Reportajes  /   /  Por Gonzalo Romero  /  2136 views


“Antes de que me preguntéis, la actualización del reglamento no me gustan nada, pero nada”. Xavi Pascual tuvo todo el verano para masticar y verbalizar su punto de vista después de los Juegos Olímpicos, puesta en escena (oficial a gran escala) de las últimas 5 normas que regirán el balonmano, emitidas a finales de 2015 por la Federación Internacional (IHF) y recogidas en Valonmano Con V. El técnico del Barça Lassa no supo –ni quiso– esperar y abrió así la primera rueda de prensa de la temporada, con los micrófonos y las cámaras matizando su ángulo y los periodistas acabando de colocarse en una improvisada zona de medios del Palau Blaugrana. Río 2016 confirmó una nueva dimensión sobre el 40×20, no necesariamente mejor que la anterior.

De estas medidas (que ya hemos explicado en este medio), tan solo la que se aplica en los últimos 30 segundos de partido (acción dura será castigada con roja y 7 metros), la tarjeta azul (señalada tras una de color rojo, confirma que esa descalificación irá acompañada de informe escrito) y la que afecta al juego pasivo (los equipos tienen un máximo de seis pases para lanzar desde que los colegiados alzan la mano) se intuyen algo prácticas. Especialmente la primera, que acabará con movimientos propios de un deporte de ring para evitar que el rival disponga de una posesión final en condiciones. Dejando de lado la de la nueva cartulina, más un capricho que una necesidad imperiosa, la tercera, que intenta acotar las situaciones más interpretables del juego, se queda a medio camino. La pauta no afecta al momento previo de la amenaza de pasivo, potestad de la pareja arbitral, que difícilmente mantiene el mismo criterio durante los 60 minutos. Mal.

A partir de ahí, una mejora claramente aguada, los argumentos que refuerzan la inclusión de las nuevas normas flojean a marchas forzadas. La modificación de la figura del portero-jugador dibuja un nuevo horizonte en ataque posicional que premia a las pizarras más simples. Con la nueva normativa, cualquier efectivo de campo (sin necesidad de peto) podrá sustituir a su guardameta y buscar la portería rival. A la larga, veremos como el juego podría acotarse y mutar a un 7 contra 6, exprimiendo un recurso que hasta este verano se utilizaba únicamente en situaciones de inferioridad numérica. Las defensas tendrán que evolucionar, sí o sí, y el éxito en tareas ofensivas se reducirá al acierto de amortizar el contraste numérico de jugadores que hay por lado. El factor abstracto de la postura de la IHF acaba de cristalizar con la nueva gestión de los lesionados durante un partido.

A grandes rasgos y sintetizando la información ya publicada, a partir de ahora los árbitros decidirán (con muchos peros) si el jugador en cuestión necesita atención médica. De ser así y sin ser nada grave, deberá esperar tres jugadas de su equipo para volver al parquet. Lejos de erradicar la exageración de los atacantes, gesto veterano marca de la casa para romper con el ritmo del choque, la Federación fomenta la dureza y las defensas agresivas, que podrán dejar KO durante unos minutos a un contrario, escogido a la carta. Un efecto rebote que sigue la línea de las 5 mejoras, que podrían garantizar más dureza, indefinición y menos juego táctico.

El desarrollo, a ritmo de mejoras superfluas y desacertadas, pone a prueba la esencia del balonmano –en claro jaque– a partir de esta temporada. Solo, irónicamente, en las competiciones de élite masculinas (Liga Asobal, Supercopa Asobal, Copa Asobal, Copa del Rey y División de Honor B) y femeninas (Liga regular, Supercopa, Copa de la Reina), que seguirán siendo el banco de pruebas del recién estrenado reglamento. En el resto de torneos (Primera Estatal sénior masculina y femenina, y División de Honor Plata femenina) solo se aplicará el nuevo formato de juego pasivo, el rol de los últimos 30 segundos y la tarjeta.



 

Gonzalo Romero
Sobre el Autor

Periodista del Diari Ara. Jugador de Balonmano en el Sant Martí Adrianenc de 1a estatal. Asistió a la última Final Four de Colonia.

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4 Comentarios
 
  1. Jose Manuel Franco Mielgo 14/09/2016 at 10:28 AM Responder

    Buenas,
    La verdad es que las nuevas normas del balonmano están recibiendo duras críticas de todos los lados.
    Por mi parte la regla de los últimos 30 segundos y la tarjeta azul me parece perfecto para evitar el marrulleo. En la SuperGlobe ya se vio a Mikkel Hansen sufrirla. Y estoy totalmente de acuerdo con la decisión.
    La de los lesionados, pues a mí también me parece acertada. El partido se juega a tiempo parado, precisamente para evitar pillerías en este sentido. Esto no es un teatro. Si te han hecho daño de verdad, puede que hasta agradezcas que en tres ataques tu entrenador no te quiera volver a poner a jugar.
    Lo del pasivo, ahí sí que estoy completamente de acuerdo con Gonzalo, el autor de este artículo: es una medida descafeinada porque mide a partir de un punto ya subjetivo. Pero algo es algo.
    En cuanto a la medida que más controversia ha generado, la del portero-jugador, es muy difícil de analizar. A mí me plantea muchas dudas, sobre todo defensivas, y genera nuevos quebraderos de cabeza para los técnicos. Sin dudar la ventaja de los atacantes, me da que los equipos tendrán más especialistas defensivos, y las defensas serán de menos kilos, pero mucho más móviles. Además, se necesitarán jugadores que, en cuanto recuperen el balón, puedan lanzarlo a la portería contraria sin sufrir más desgaste con una carrera.
    De todas formas, me gustaría ver qué proponen algunos entrenadores, que sin duda están trabajando mucho sobre el tema.
    En el balonmano femenino español ya está el ejemplo de una portera que ella misma sale a mover el balón, que es otra opción bastante interesante, y que se puede llevar a cabo sin esta regla.
    Sin duda el balonmano va camino de hacer un juego diferente, pero no sé si tanto como tememos. Yo creo que será bastante más parecido al que conocemos.

  2. Andrea 14/09/2016 at 2:57 PM Responder

    Me gustaría saber porque la división de honor B masculina si tiene esas normas y la división de honor plata que equivale a esa pero en femenino no las tiene

  3. mario 16/09/2016 at 5:56 PM Responder

    En el tema del pasivo tengo la sensación de que se pitan menos avisos por no pasar por el coñazo de andar contando los pases , en general no me gustan los cambios ni el de prohibir la pega .

  4. Juan 18/09/2016 at 3:51 AM Responder

    No estoy de acuerdo con la opinión sobre la regla del jugador lesionado.
    Para mi es un acierto: con esto se evita la típica acción de jugador veterano que se tira al suelo para perder tiempo, cortando contraataques del rival o parando el juego cuando le interesa tomar un respiro. Una vez entraban a atenderle, tomaba un traguito de agua y ale, a seguir jugando.
    Ahora se reducirán estos parones y si de verdad necesita que lo atiendan porque se ha hecho daño, lo mejor es que lo atiendan en el banquillo.
    No se fomenta la violencia, porque si un jugador tiene que ser atendido debido a una acción del rival castigada con amarilla, 2 minutos, roja… puede seguir jugando sin tener que irse al banquillo. La otra excepción es cuando al portero le dan un pelotazo en la cara dentro del área.

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