Hoy viajamos a Austria para conocer un poco más a Raúl Alonso, un entrenador santanderino al que Manolo Cadenas le inculcó el amor y la fascinación por el balonmano cuando era alevín, que ha sido director deportivo de la cantera del THW Kiel y que actualmente es entrenador del Sparkasse  Schwaz Handball Tirol en la Handball Liga Austria.

Comenzó con 10 años en la cantera del TEKA de Santander, practicaba varios deportes pero su condición de zurdo hizo que los entrenadores de balonmano se fijaran rápidamente en él. Cuando era alevín se cruzó en su camino Manolo Cadenas y le empezó a fascinar el balonmano: “Gran parte de “culpa” tiene Manolo Cadenas, que en aquel entonces entrenó al equipo de alevines donde yo jugaba a parte del primer equipo del TEKA y me inculcó desde el principio lo rico que es este deporte en todos los sentidos”.

Pronto empezó experimentar un nuevo rol, la dirección del juego desde el banquillo: “llevo desde 1998 entrenando a equipos de todas las categorías. Empecé muy joven con un equipo de mini-balonmano paralelamente a mi vida de jugador. Estoy como entrenador profesional desde 2007, que entrené durante un año a un equipo de chicas en la primera Bundesliga en Alemania, una experiencia muy bonita e interesante”, señala Alonso.


14543964_717344868416250_8464104003964153189_o


En 2010 comenzó su andadura en el THW Kiel y estuvo hasta 2015 como director deportivo de la cantera y también como ayudante de Alfred Gislason en el primer equipo: “Han sido unos años inolvidables donde he aprendido mucho de la élite mundial y he podido disfrutar de lo grande que es el club y de lo gran entrenador que es Alfred”.

Pero en julio de 2015 decidió tomar su propio sendero como primer entrenador  de Sparkasse  Schwaz Handball Tirol en la Handball Liga Austria:  “Después de mucho tiempo decidí coger mi propio sendero con este proyecto y espero llegar algún día otra vez a un equipo  de ese nivel, pero como primer entrenador”.

Raúl estuvo muy a gusto en sus años vinculado a la Bundesliga y al Kiel, pero una voz interna le dijo que tenía que emprender su propio camino e implementar sus propias ideas balonmanísticas: “Cuando me llamaron desde Austria y me propusieron este proyecto actual no tardé mucho en tomar la decisión de ser valiente y dejar uno des los mejores clubes del mundo por otro club mucho mas pequeño. Antes tenia el Mar Báltico a lado de casa, ahora miro directamente a los Alpes cuando me levanto por la mañana”.


thumbnail_alonso-timeout


La vida en Tirol es muy parecida a la que Raúl hacía en Alemania, en cuanto al balonmano se refiere “entrenamientos, partidos, lo típico”. En cuanto a la gente relata que vive “muy cerca de Innsbruck, donde hay  una mezcla entre alemanes e italianos, una buena combinación con lo mejor de los dos lados. Verdaderamente lo único que ha cambiado es el tiempo, ahora hay veranos bastantes mas largos e inviernos con mucha nieve y no tanta lluvia como en Kiel”.

Con su equipo está en continua evolución desde hace año y medio: “avanzamos en todos los sentidos, tanto a nivel deportivo como en estructuras. Ahora vamos segundos empatados con varios equipos, la liga está muy igualada”.

Su objetivo es situar al Tirol entre los cuatro mejores equipos de la liga de forma permanente: “Hemos conseguido hacerlo puntualmente pero todavía nos falta ser constantes. De todas maneras tengo un equipo muy joven (22,5 años de promedio) así que la irregularidad es normal”. Además está orgulloso de “conseguir que dos jugadores de la casa sean convocados por la selección austriaca a parte de  otros jugadores para las categorías nacionales de cadetes y juveniles. Vamos poco a poco con nuestras posibilidades intentando sacar  “el máximo zumo a la naranja”.


15167537_740149766135760_5078641191128331837_o


Aunque como “balonmanista” se he formado en Alemania, siempre ha tenido una gran afinidad por el balonmano español con todas sus facetas, especialmente de cara al trabajo defensivo: “Me gusta la mezcla de las dos filosofías, un poco de juego estructurado llegando al 2 contra 2 (español), defensas que anticipan y que crean dudas, juego rápido con dominio físico, vamos un “plato de tapas” pero no de una forma loca sino con contenidos concretos de lo que queremos hacer”.

Raúl señala que los sistemas que usa dependen de los equipos y de los jugadores: “Con mi equipo jugamos en defensa tanto un 6:0 activo como un 5:1 con extremos y avanzado muy en activo. Atacando me gusta tener siempre un corsé en el cual los jugadores pueden actuar con sus calidades individuales. Eso si, todo me gusta bastante exacto y sin ninguna locura o espectáculo”.

Manolo Cadenas fue uno de sus primeros entrenadores y a día de hoy es un gran amigo de Raúl y su mentor, ya que según explica, le enseña e inculca muchas cosas en cada charla por teléfono o cuando se pueden ver: “Manolo es un gran profesional, el cual vive, siente y piensa “en balonmano” sin dejar de ser una excelente persona. Le estoy muy agradecido por su amistad y por su consejo”. Además también le está muy agradecido a Alfred Gislason, de quién ha aprendido muchas cosas a su lado durante los años en el THW Kiel: “¡En ese sentido soy un gran privilegiado!”

Después de tantos años en territorio germano no se ha planteado la opción de volver: “Siempre que voy a España tiene un carácter no profesional. Me encanta disfrutar de mi familia, la cual vive en Madrid y en Santander, del país y de la gente. Si sale algo interesante claro que me lo pensaría pero por ahora nada”. 

En Austria y especialmente Tirol es un sitio donde el deporte de invierno domina de una forma muy contundente, tanto en estructuras como a nivel mediático.  Los deportes de equipo no son tan famosos pero el balonmano sigue creciendo poco a poco ya que Alemania no está muy lejos y la Bundesliga está muy presente, cuenta Raúl, y añade que “los mejores jugadores austriacos se marchan muy pronto a la Bundesliga, así que solo los equipos de Bregenz y Alpla Hard tienen siempre un nivel europeo, los clubes restantes como es el nuestro tienen que tener buena cantera y hacer fichajes de jugadores que tengan muy buen resultado”.

A nivel de juego  señala que hay bastantes diferencias con nuestro país: “En España se juega de una forma distinta que en Alemania, Austria o Suiza, donde el físico y la estructura grupal dominan el juego. A mí personalmente me gusta la combinación de los dos estilos”.

En definitiva, Raúl Alonso es un joven entrenador pero experimentado que busca estar en constante evolución y aprendizaje. Le gusta el estilo de liderazgo a lo “Jürgen Klopp del Liverpool” trabajando con emoción y sentimiento por el equipo y por el Balonmano. El mismo explica que “cuando mi equipo juega como lo tengo diseñado mentalmente  y además tiene éxito, me emociono bastante y lo vivo intensamente”.


14324253_703507609799976_8617466649473093403_o


Un entrenador al que le gusta el entablar una relación cercana a los jugadores, casi amistosa, pero que exige gran profesionalidad por todas las partes “y esas dos cosas no siempre son fácil de realizar a la vez”.

Personalmente es una mezcla de su genética española y de su experiencia germana: “Mientras mi familia me consideran “muy alemán” aquí en Austria soy “der Spanier” (el español). Me gusta que todo esté ordenado pero si hay que ser gracioso y saltarse de vez en cuando el protocolo, también lo hago siempre y cuando se pueda”.

El “der Spanier” de Tirol echa de menos a su familia y “esas croquetas de jamón que hacen en Santander”, pero ahora está centrado en ganar cada semana el partido que tengan, lograr a medio plazo entrenar un equipo que tenga posibilidad de jugar en la EHF, y sobre todo “seguir siendo feliz haciendo balonmano y saber que mi decisión de haber tomado un camino más incómodo de lo que hubiera podido elegir me ha llevado a crecer como entrenador más todavía y me ha enseñado muchas cosas dándome experiencias inolvidables”.

El futuro de Raúl Alonso

El balonmano le ha dado muchos amigos, un familia que le ha ayudado a formarse y a crecer como persona, aprendiendo de las derrotas y disfrutando de las victorias. Pero aún le quedan dos sueños por cumplir dentro de este gran deporte. El primero es ir a unos Juegos Olímpicos como entrenador, y el segundo y no por ello menos importante, es animar a sus hijos (que aún no tiene) desde la grada en Mini-Benjamines “dando igual ganar o perder el partido y solamente disfrutar del momento junto a ellos de su ilusión por nuestro deporte”.



Pepa Conesa
Sobre el Autor

Artículos Relacionados

Entrevistamos al veterano portero de Fertiberia Puerto Sagunto David Bruixola tras conseguir el...

Entrevista con Malena Guerisoli, la jugadora del Málaga de ascendencia argentina con una...

Goyo Muro se retira del arbitraje por abligación a los 50 años. En esta entrevista hace balance de...

Deja una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.