Francia lo ha vuelto a hacer. Y esta vez, además, en casa, en París. Los anfitriones repiten título mundial, el sexto, dos años después de lograrlo en Qatar, tras vencer por 33-26 a Noruega en la gran final. Los cinco minutos iniciales de la segunda mitad fueron determinantes a la hora de decidir el partido. Ahí fue cuando los de Didier Dinart apretaron los dientes y decidieron el devenir del choque a favor de sus intereses. Les Experts siguen triunfando.

La gran final arrancaba en el AccorHotels de París con un ritmo frenético. Sabedores de la importancia de marcar territorio desde el primer momento, franceses y noruegos corrían sin parar. Un toma y daca delicioso para el espectador, algo menos apetitoso para los entrenadores. Sin embargo, con el paso de los minutos se veía como Noruega, a pesar de llegar con más minutos de juego y menos descanso que la anfitriona, se la jugaba con las transiciones rápidas. La táctica de Christian Berge resultaba efectiva. Los nórdicos tomaban la iniciativa en el marcador, llegándose a poner hasta tres arriba en el ecuador de la primera mitad.

Francia era incapaz de acercarse en el marcador. Las paradas de Torbjorn Bergerud, seguidas de latigazos de Espen Lie Hansen, Kent Robin Tonnesen o Eivind Tangen, hacían mantener o aumentar la ventaja a los noruegos. Con más corazón que juego, los franceses iban encontrando soluciones en ataque. Pero seguía incómoda. Como en los cuartos ante Suecia.

Sin embargo, Didier Dinart tenía guardado un as bajo la manga, o mejor dicho, bajo la portería. Vincent Gerard salía para sustituir a un discreto Thierry Omeyer. La afición francesa se armaba de valor para cantar a capella La Marsellesa. Y llegaba la reacción. Francia realizaba unos últimos cinco minutos de muchísimo mérito. Parcial de 5-1 y uno arriba al descanso (18-17) tras el último gol de Valentin Porte sobre la bocina. La fórmula, sencilla. Parada y contraataque. Nada nuevo bajo el sol.



La reanudación nos iba a traer la cruda realidad. En cuanto Francia mete una marcha más, se acabó lo que se daba. Los anfitriones cerraban la final en cinco minutos con un parcial de 5-1. Cinco arriba. Los noruegos, más cansados, ya no afinaban la puntería como en los primeros compases del partido. Los contraataques franceses se sucedían. Se había desatado la tormenta perfecta. Perfecta la menos para los locales.

El encuentro no tuvo mucha más historia a partir de ahí. Los aficionados franceses se divertían y celebraban con locura cada gol. Vincent Gerard seguía parando, también lo hacía Torbjorn Bergerud. Los dos mejores guardametas del Mundial, con diferencia. Francia se venía arriba con el ambiente del AccorHotels Arena. Ambiente de fiesta. Y eso que quedaban diez para el final. Pero eran ya seis los goles de diferencia. Los anfitriones no querían ceder el trono mundial.

Los últimos minutos de la final fueron algo descafeinados. Noruega, a la desesperada, buscaba goles rápidos para intentar una remontada heroica. Francia, relajada, mantenía e incluso aumentaba la ventaja a través de los errores de los nórdicos. Visto para sentencia. El intercambio de golpes favorecía a la anfitriona, que estaba a punto de lograr su sexto Mundial. París volvía a ser escenario glorioso para el balonmano francés. 16 años después.

Los colegiados daneses señalaban el final del partido, aunque ya minutos antes la grada celebraba con ganas el título de los suyos. La fiesta se consumaba sobre la pista. Francia revalidaba título mundial. El sexto para los de Didier Dinart. Victoria por 33-26 sobre Noruega, que es justo y merecedor segundo clasificado. Plata para los de Christian Berge. Pero lo que ya es historia de nuestro deporte, es que Les Experts no se cansan de triunfar. Una generación que ha ganado absolutamente todo, y que lo sigue haciendo. Sigamos disfrutando de ellos, con algo de envidia sana, pero aplaudiendo y sintiéndonos privilegiados por verlos. Es un auténtico espectáculo. Nos vemos en enero, Europeo en Croacia.



FICHA TÉCNICA

Francia 33: Omeyer (17%) y Gerard (41%) -portería-; Remili (4), Narcisse (2), Karabatic (6), Mahé (5), N’Guessan, Abalo (1), Sorhaindo (3), Guigou (5), Fabregas (2), Di Panda y Porte (5).

Noruega 26: Bergerud (31%) y Christensen (50%) -portería-; Sagosen (1), Hykkerud, Myrhol (4), Tonnesen (5), Jondal (2), Bjornsen (4), Gullerud (1), O’Sullivan (1), Tangen (3), Johannessen (1) y Hansen (4).

Parciales: 2-3, 4-6, 7-10, 11-12, 13-16, 18-17 (descanso); 22-18, 23-19, 25-22, 29-23, 32-24 y 33-26.

Árbitros: Martin Gjeding y Mads Hansen (Dinamarca). Excluyeron por parte de los locales a Fabregas; y por parte de los visitantes a Tonnesen y O’Sullivan.

Incidencias: Final del Mundial de Francia 2017. Encuentro disputado en el AccorHotels Arena de París, lleno.


 

Imágenes: France Handball 2017



 

Pablo Lozano
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