Jugadora de balonmano, 39 años, madre de tres hijos e ingeniera. Laia Faixó juega en División de Honor Plata femenina en Sant Esteve Sesrovires. Con treinta y nueve años, ha conseguido su objetivo de llegar a la élite. Compaginar el deporte con ser madre no le resulta complicado gracias a su ilusión por el balonmano y a la ayuda de su familia. Y por si fuera poco, y tras más de 13 temporadas del sénior femenino del CHSES, su compromiso sigue siendo el máximo, tanto con el equipo como consigo mismo. No es una historia cualquiera, es la historia de una jugadora que, con los problemas cotidianos y diarios de una mujer trabajadora, lidia en lo profesional y en lo personal para sacar el máximo rendimiento a cada minuto de su día.

Competitiva,  trabajadora y comprometida. A pesar de entrar tarde en este mundo, hoy por hoy no se imagina una vida sin balonmano. Laia llegó por casualidad pero para quedarse por mucho tiempo. Dos décadas y media como jugadora y numerosas experiencias vividas, hacen que su familia y sus amigos también estén relacionados con este círculo. Esta semana hemos tenido la suerte de hablar con ella para que nos relate la apasionante vida de una mujer que puede con todo.



Valonmano Con V: ¿Cuál es la clave para compaginar entrenamientos, trabajo y familia?

Laia Faixó: Sobre todo el orden, soy muy organizada. Esto hace que mi nivel de exigencia conmigo y con los demás sea demasiado alto. Además la familia de mi pareja, como vive en el pueblo donde juego, me ayuda mucho. Entre semana mis hijos se van pronto a la cama y cuando me voy a entrenar ya están medio arreglados. Además trabajo treinta y cinco horas, no cuarenta. Entonces por la tarde puedo organizar todo.

Lo importante es que en mi casa somos un equipo. Fran, mi pareja, no me ayuda si no que hacemos todo a la par. De otro modo sería imposible. En casa la faena está dividida. En ocasiones, mi pareja hace más de lo que yo hago porque no llego a veces, cosa que nos lleva a alguna discusión. Yo explico todo con mucha alegría pero no todo es de color de rosas.



Valonmano Con V: Juegas en una categoría semi-profesional por lo que el compromiso es muy alto, ¿has pensado en alguna ocasión practicar este deporte únicamente como hobby?

Laia Faixó: El problema es que yo soy muy competitiva, me he dado cuenta con la vida en general. Creo que compito hasta con mi sombra. A parte, yo paso de 0 a 100 en un minuto. Es decir, si hay un compromiso, yo no falto a entrenamientos. Me da miedo que si lo paso a hobby cada semana diga: ya iré la semana que viene. Es una cosa que en realidad tengo que reflexionar. No sé si algún día sabré practicar balonmano como hobby. Porque no nos vamos a engañar, el año que viene hago cuarenta años, no puedo estar perennemente dándolo todo.

Valonmano Con V: Después de los embarazos, ¿te costó ponerte en forma para seguir jugando?

Laia Faixó: Con el primero, no me costó nada, a los tres meses ya estaba bien. Con el segundo también muy bien. Pero sin embargo, con el tercero, yo pensaba que a los 3-4 meses estaría bien como con los dos anteriores, pero en este caso no fue así. Fue a los 7-8 meses cuando volví a ser yo. Soy una persona que me cuido, durante el embarazo hacía gimnasia para embarazadas. Porque soy activa, entonces sin deporte no puedo. Yo soy consciente que el balonmano es un deporte agresivo por lo que he hecho todo lo pertinente, no podía volver de cualquier manera. Además era un reto para mi. Cuando se me mete algo en la cabeza, lo tengo que conseguir y eso me ha hecho luchar y entrenar todos los días de la semana.



Valonmano Con V: Nos ha llegado que el año pasado, en el Torneig Internacional Festa Major Cup, diste el pecho a uno de tus hijos y al cabo de 20 minutos fuiste a jugar… ¡WOW!

Laia Faixó: La verdad es que le di el pecho de la misma manera que se lo daba a mis otros dos hijos. Ahora está de moda y es muy mediático pero yo en 2009 ya lo hacía. Fue porque el niño tenía mucha sed a pesar de que ya se lo había dado antes. Normalmente se lo doy antes de jugar,  para no jugar con el pecho lleno porque si me dan un golpe me puede salir una mastitis. Lo que hacía pues, era vaciarme, jugar y luego al cabo del rato ya me subía la leche, es algo que ya tenía estudiado, tengo una técnica.

Valonmano Con V: ¿Cuanto tiempo seguirás dando ejemplo a todas las mujeres que juegan a balonmano?

Laia Faixó: No lo sé, esta es la pregunta que no tiene respuesta. No lo puedo hablar ni con mi pareja porque le he dicho que lo voy a dejar tantos años… Que no tengo credibilidad. Necesito sentirlo. Pero lo único que puedo decir es que no puedo colgar las botas por un motivo racional, es decir, tiene que ser un sentimiento. Igual llega un día y digo, lo dejo. Le he dado muchas vueltas a la cabeza porque toda la familia gira alrededor de cuándo y dónde juego, sobre todo los fines de semana. Entonces el año pasado lo pensé porque jugar en Plata requiere muchos viajes y entrenamientos y pongo las cosas en la balanza y sale terminar pero luego hay algo que me dice que no puedo. Entonces tiene que ser un sentimiento, no puedo hacer cosas que no siento.



 

Paula Lobaco
Sobre el Autor

Artículos Relacionados

Editorial 8M: El premio a la mejor jugadora de la Liga Guerreras Iberdrola se sigue otorgando de...

las deportistas carecen en su mayoría de patrocinios y medios para poder desarrollar su deporte de...

Ivan del Val fue un joven emigrante más de la crisi económica. Ahora en Finlandia se ha forjado una...

Deja una Respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.