Fotos: Nieves Macías 


El Adesal Córdoba es todo un ejemplo de lucha, constancia y entrega. Y es que las jugadoras de Paco Bustos saben que con trabajo, perseverancia y sin bajar los brazos se consiguen objetivos. La temporada pasada el objetivo principal era la permanencia, pero lo que no sabían es que se iban a quedar a tres puntos de la fase de ascenso. Este año, con objetivos distintos, las cordobesas son líderes indiscutibles del Grupo D de la División de Honor Plata, clasificándose para la fase de ascenso cinco jornadas antes de acabar la liga.

Alba Sánchez, uno de los pilares fundamentales del conjunto cordobés, repite su segunda fase de ascenso, aunque ha vivido muchas de cerca. Para ella, la fase de ascenso a división de honor “fue uno de los mejores recuerdos que tengo en mi vida, no sólo porque se consiguió el ascenso, sino por el grupo tan unido que tenía, dónde sólo quería aprender y aprender”. “A día de hoy todavía se me ponen los pelos de punta al recordar cuando ganamos a Mavi de 1 en el último segundo, y ya han pasado 4 años de aquello” apunta Alba.

Este año ha sido diferente, ya que la central cordobesa tiene roles más importantes en el equipo y ya no se considera la niña que iba a aprender y aportar lo poquito que pudiera, ahora es de las “veteranas”. Por lo que con 21 años, es una de las encargadas de servir apoyo y seguridad a sus compañeras. Para Alba Sánchez, vivir de nuevo una fase de ascenso es “un desafío ya que quiero llevar al club de mi vida de nuevo a la máxima categoría donde creo que merece estar.

Además, tenemos un gran grupo este año, hemos ido de menos a más y los últimos fichajes nos han reforzado y se han integrado como si llevasen desde el primer día. Creo que tenemos todo para ser uno de esos dos equipos que asciendan”.


Fotos: Nieves Macías


En cambio, para Arantxa Hernández, extremo izquierdo del Grucal Adesal, las sensaciones  son diferentes, ya que vivir su primera fase de ascenso es “ilusionante, ya que a pesar de haber jugado en División de Honor nunca he tenido la oportunidad de vivir un ascenso”. Además, dice tener  “muchos nervios y ganas, ya que muchas compañeras vivieron la fase de ascenso de hace cuatro años y dicen que es de las mejores sensaciones”.

La temporada para la joven almeriense ha sido difícil, ya que empezó más tarde debido a una operación, aun así la valoración es positiva “este año tenemos un juego un poco distinto al anterior, ya que disponemos de más lanzamiento exterior y más variedades defensivas, a los que todas nos hemos adaptado genial”.  Si algo caracteriza a las de Paco Bustos y Alberto Ruiz es su buen compañerismo, del que Arantxa opina “mi equipo es una piña, hemos formado un grupo humano muy bueno y dentro del vestuario prima el buen rollo”.

Además, prosigue en que “posiblemente debido a que todas somos muy jóvenes  hemos congeniado muy bien y tenemos un ambiente muy bueno, por lo que eso ayuda mucho a la hora de jugar y de compenetrarnos”.

Grandes incorporaciones

El Grucal Adesal, pese al buen papel que ha cosechado ha incorporado a tres jugadoras a su plantilla para el final de temporada y para la fase de ascenso. Se trata de Paula Valdivia, procedente del Rincón Fertilidad Málaga, Eva Márquez, del Balonmano Dos Hermanas y Ariadna González, portera esta temporada del Suregranca.


Fotos: Nieves Macías



Rocío López
Sobre el Autor

Para escribir una página se han de haber leído cien. Estudiante de periodismo en la UMA.

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