El balonmano femenino es un valor en alza sin ningún tipo de duda. No solo en cuanto a competición y espectáculo sino también como deporte y a nivel de impacto social. En un momento en que el balonmano femenino sigue luchando contra una estructura social que le pone muchas dificultades (tanto por ser balonmano, como por ser femenino) son muy importantes medidas como las que la EHF ha tomado para el empoderamiento femenino de la disciplina.

La Final4 de Budapest que decidirá las campeonas de la Women’s EHF Champions League será arbitrada íntegramente por parejas femeninas. Se trata de un paso hacia adelante para que el balonmano femenino se emancipe del masculino como tal, aunque todavía quedarán muchas tareas pendientes (representación de mujeres entrenadoras, el propio nombre de la competición que establece el balonmano normativo como el masculino…).



Las árbitras encargadas de dirigir las semifinales de hoy son las rumanas Cristina Nastase y Simona Stancu por un lado y por otro lado las rusas Victoria Alpaidze y Tatyana Berezkina. En el dia de mañana las encargadas de dirigir la final por el 3r y 4º puesto serán la pareja venida de Áustria integrada por Ana Vranes y Marlis Wenninger. Las encargadas de impartir justicia en la gran final, que se celebrará mañana a las 17:15, serán las danesas Karina Christiansen y Líne Hesseldal Hansen.

Hay quien se opone

Algunas voces han manifestado su desacuerdo con esta decisión argumentado que la designación de esta Final4 debe hacerse única y exclusivamente por méritos arbitrales y que las 4 mejores parejas del momento no son parejas femeninas. Dichas voces están abogando por una homogeneización no forzada que no tiene ningún sentido en un momento en que todavía no existe una igualdad de oportunidades para ambos géneros. Se debe entender la necesidad del empoderamiento del balonmano femenino desde todos sus estamentos (a nivel humano en jugadoras, entrenadoras, árbitras, a nivel financiero, competitivo, etc) y aplaudir a la EHF por apostar por valores como la igualdad de género, aun poniéndolos por encima la competición, pues la igualdad de género es algo que debemos conseguir arrelar en nuestro querido deporte.



 

Jimmy Martín
Sobre el Autor

Aficionado al deporte, a la escritura, a la lectura, y al humor. Vivo el balonmano como aficionado, periodista, entrenador y portero. Me defino como resiliente y heurístico.

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