En el olvido o para siempre. Así de dichosa resulta la dicotomía que se establece sobre el deporte al hablar de historia; al hablar de vencedores y de vencidos. Napoleón Bonaparte, quien en su día fuera emperador de la Francia post-revolucionaria y asolador de media Europa, lo resumió en una frase convertida en un credo del pensamiento moderno: ‘La historia la escriben los ganadores’. Las palabras de Le Petit Caporal – como era apodado – no andaban faltas de razón, pues a lo largo de los años, son los nombres de los vanagloriados los que figuran en los registros.  Ante esta situación, el balonmano no se ‘salva’ de formar parte de la dicha. En nuestro deporte, el balón acaba resultando el juez de los 14 jugadores que se aposentan sobre el 40×20.

La historia del balonmano también ha sido escrita por grandes nombres. Nombres propios y que dejaron huella allá por donde pasaron. Cinco equipos que, a lo largo del siglo, han sido temidos en todo rincón del continente.



VfL Gummersbach, la humildad del campeón (1967-1975)

Fundado en 1866 como asociación, su equipo de balonmano nacería – de manera amateur – en la agitada Alemania de mediados de siglo. En una época marcada por un deporte ‘humilde’ – apenas había jugadores de dedicación profesional – una generación de jóvenes sin precedentes irrumpió en la Bundesliga de los años 60. Coronándose por primera vez en Alemania en 1966, el combinado tardó solo un año más en llegar al trono europeo. La victoria por ante el Dukla Prague (17-13) puso al equipo blanquiazul en la escena internacional con el rumano Hansi Schmidt como estrella.

El doctor Horst Dreischang se situó en la dirección del equipo, y con él llegaron el policía y portero de la selección alemana Bernd Podak, y Hemut Kosmehl. La década dorada del club llegaría en los 70. Tres campeonatos (1970, 71, 74) y un subcampeonato (1972) en cinco ediciones de la competición europea se convirtieron en el aval del equipo alemán para ser considerado uno de los mejores clubes de la historia. Durante esta época, el equipo también logró alzarse con la Bundesliga en 5 ocasiones, y siendo subcampeón en 3. Actualmente militan en la Bundesliga y la DHB Pokal, lejos de la competición europea.



Metaloplastika Šabac, la revolución yugoeslava (1981-1986)

Ubicado en la localidad serbia de Šabac, la Metaloplastika es uno de los nombres propios del balonmano mundial. Emperador firme durante la década de los 80, el equipo yugoslavo redefinió los estamentos balonmanísticos bajo la dirección técnica de Đorđe Vučinić y Zoran Živković. Subcampeón de Europa en 1984 y campeón en 1985, tras vencer al Atlético de Madrid en una final para la historia, y en 1986.

Una historia parecida en su liga doméstica; campeón de la competición entre 1980 y 1987, batiendo hasta tres veces su propio récord de puntos. Sus estandartes principales se asentaban en Veselin Vujović, uno de los jugadores más laureados de la historia, Basic y Portner.

Sin embargo, la hazaña de la Metaloplastika va mucho más allá de su palmarés. Los yugoslavos rompieron los esquemas de los técnicos de media Europa con su polivalencia defensiva, siendo uno de los primeros equipos en implantar una defensa avanzada y teniendo la capacidad de defender, también en un robusto 6:0.

FC Barcelona, el ‘Dream Team’ (1995-2000)

En la Ciudad Condal se forjó la consolidación del balonmano español. El FC Barcelona fue el primer equipo del ‘triunvirato’ español, junto a Ciudad Real y Portland San Antonio, que dominaría Europa hasta principios del s. XXI. Entrenados por Valero Rivera, los azulgranas lograron levantar hasta cinco veces consecutivas la Copa de Europa. Repleto de nombres que se han convertido en leyenda, el conocido Dream Team era un equipo llamado a la gloria. Jugadores como Barrufet, Xepkin, O’Callaghan, Masip o Cavar sostenían las riendas del equipo. Una defensa 5:1, acompañada de una salida fugaz al contraataque eran las principales bazas del combinado.



La supremacía de la escuadra de Rivera se trasladó, también, a la Liga ASOBAL, donde el Dream Team se alzó con cinco ligas consecutivas, récord que más tarde rompería el equipo de Xavi Pascual con 8 campeonatos ininterrumpidos. La magna importancia del equipo dentro de la sección se refleja en su legado: un estilo de juego arraigado desde la base hasta el primer equipo, así como 4 nombres que imperan en la bóveda del Palau Blaugrana: Enric Masip, David Barrufet, Xavier O’Callaghan y Iñaki Urdangarín.

SDC Portland San Antonio,  (2000-2006)

Romance breve pero intenso el que vivió Pamplona con el balonmano de élite. Con el nuevo milenio, llegó la consolidación de los navarros con el balonmano mundial. Tras varios años de trabajo, el equipo de Zupo Equisoain, figura clave en el proyecto, logró captar la atención europea con la consecución de una Liga de Campeones, un subcampeonato de Europa y una Recopa de Europa. El ingreso de nombres de leyenda en el equipo fue la clave del éxito. Al buen balonmano que vestía el equipo de la cementera, se sumaron jugadores de la talla de Demetrio Lozano, Juancho Pérez, Jackson Richardson o Ivano Balič.

El firmamento se asentó en Navarra durante el primer lustro del nuevo siglo. El pabellón universitario de Pamplona, popularmente conocido como Arrosadía, fue testigo de auténticas hazañas ante gigantes europeos, así como de la consecución de dos Ligas ASOBAL. La magnitud de los jugadores, los quilates de su balonmano y la entrega de su afición hicieron del – ahora renacido – Portland San Antonio uno de los conjuntos más destacados de la historia de nuestro deporte.



BM Ciudad Real, el lugar de la Mancha (2006-2009)

Nostalgia. No hay palabra que defina mejor el sentimiento de cualquier aficionado al balonmano cuando se ven imágenes del Quijote Arena en una de sus tardes históricas. La que fuera sede del Balonmano Ciudad Real, y actual sede de BM. Alarcos – equipo de División de Honor Plata – ha sido testigo de uno de los equipos más laureados de todos los tiempos. Anidado en una de las épocas más competitivas de la Liga ASOBAL, compartiendo tabla con equipos como FC Barcelona, Teka Cantabria, Cuatro Rayas Valladolid o Ademar de León, el equipo manchego se alzó con cuatro ediciones consecutivas de la competición doméstica.

La Copa de Europa tampoco fue excepción alguna. El tercer equipo – empatado con el Kiel alemán – con más títulos europeos de la historia contó con nombres que aún suenan con fuerza alrededor del mundo, tanto en el 40×20 como en los banquillos. Ejemplo de ellos son Arpad Sterbik, Olafur Stefanson, José Javier Hombrados, Didier Dinart, Jonas Kallman o Alberto Entrerríos. Todos ellos acompañados tanto en la pista como en el banquillo por Talant Dushjebaev. La guinda a un equipo de leyenda llegó en la final de la Champions de 2009 ante el Kiel.

Tras perder por una renta de 5 goles en el Sparkassen Arena, el equipo manchego perdía por 4 goles a falta de 15 minutos, pero en un arrebato de coraje, acompañado de una defensa impenetrable y una tremenda aportación de Sterbik bajo palos doblegaron a los teutones. Esa última alegría europea del Quijote Arena – fue la última edición con final a ida y vuelta – supuso el decimoquinto titulo en 4 temporadas para un equipo que lo ganó todo.



 

Sergi Laliga
Sobre el Autor

Estudiante de Periodismo en la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Amante y jugador de balonmano en el Handbol Sant Vicenç.

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2 Comentarios
 
  1. Arus 07/11/2018 at 11:26 AM Responder

    Falta SKA Minsk
    3 copas de europa y marcando estilo tras metaloplastica y antes del dream team

  2. Chechu Aranda 08/11/2018 at 8:07 AM Responder

    El Quijote Arena tambien acoge los partidos del Bm Caserio que milita en primera Nacional.

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