Con tan solo 21 años, Micaela Casasola juega al handball desde los 11 y pertenece a la selección argentina desde hace 7 años. Siempre fiel a sus raíces, este lateral izquierdo oriundo de Buenos Aires, dio sus primeros pasos en el Club Atlético Vélez Sarsfield y defiende sus colores en la actualidad.

En el 2018, a pesar del cambio repentino de entrenador, La Garra (la selección femenina de Argentina), hizo un buen torneo en Maceió y logró clasificar al mundial que se disputará este año en Japón. Casasola se comunicó con Valonmano Con V y no solo dio sus expectativas acerca del año mundialista, sino que también habló sobre los cambios que hubo a partir del nuevo director técnico.

Foto: Tato Torchia

Valonmano con V: Buenas tardes Mica, entremos en clima y contanos, ¿cómo es la semana de una jugadora de selección?

Micaela Casasola: Cuando empiezan los entrenamientos en la selección, tu vida empieza a depender de eso porque entrenamos de lunes a jueves todas las tardes y, además, dos días a la mañana, o sea doble turno. Después los viernes, con el club.

Así que, como dije antes, mi vida empieza a depender de eso: mi alimentación, el descanso, todo tiene que ir acorde al handball para que después pueda rendir físicamente y jugar al cien por cien.

Valonmano con V: El handball en Argentina no es profesional, entonces ¿qué complicaciones se pueden presentar a la hora de encarar la vida cotidiana?

Micaela Casasola: Es cierto, el handball acá no es profesional y lo que más nos perjudica es que la mayoría de las jugadoras trabajamos o estudiamos. Entonces, los días que entrenamos a la tarde, muchas vienen del trabajo, o de la universidad y esto genera que nunca estemos enfocadas a pleno. Caso contrario ocurriría si pudiésemos vivir del handball.

Obvio, nos encantaría que esta fuera la única actividad que hiciéramos en el día, pero lamentablemente, no se puede.

Por ende, eso es lo que más nos complica, que cuando tenemos que entrenar, dependemos de lo que cada una hace en sus trabajos, o cómo se organiza con el estudio y, de esta forma, nos cuesta más concentrarnos.

Foto: Tato Torchia

Valonmano con V: ¿Cómo encaran el año mundialista?

Micaela Casasola: El torneo es en diciembre y  la verdad es que siempre se hace un poco largo, pero bueno, empezamos a entrenar en febrero y eso está bueno porque nuestro entrenador nos dejó todo enero de descanso.

Además, en julio tenemos los panamericanos en Lima para clasificar en los Juegos Olímpicos y, una vez que volvamos, tenemos entre cuatro y cinco meses de preparación para el mundial, que es muy exigente y necesitamos enfocarnos en eso.  Así que nada, es un 2019 repleto de handball y lleno de objetivos importantes que deseamos, más que nadie, cumplir.

Valonmano con V: El año pasado Eduardo “Dady” Gallardo comenzó a dirigirlas, ¿qué modificaciones hubo a partir de ese entonces?

Micaela Casasola: Desde que llegó Dady cambiaron muchas cosas, no solo a nivel juego, sino también físicamente y, sobre todo, mentalmente. Yo creo que había una desmotivación en la selección hace un tiempito y su llegada fue como una inyección de motivación y de energía,  acompañada de muchas tácticas nuevas que nos vienen muy bien. En cada movimiento que hacemos, él tiene algo para corregirnos y eso está buenísimo.

Por el lado emocional y en la parte física, que es fundamental, ha cambiado mucho y para mí, ese es la modificación más importante.

Foto: @handballde1era

Valonmano con V: ¿Qué plantea Dady en su juego?

Micaela Casasola: En cuanto a la defensa, para mejorarla hace mucho hincapié en la parte física, porque capaz nos movíamos bien pero nos ganaban en fuerza.

Y en el ataque, nosotras siempre intentábamos penetrar a 6 metros y él insiste en que tiremos de afuera, que abramos los espacios, que los laterales sean “peligrosos” y que haya mucha continuidad de juego para que fluya y sea más llevadero. Hacerlo más simple, como un cruce, una permuta e ir a lanzar y no rebuscar  tanto la jugada.

Valonmano con V: El entrenador anterior, Eduardo Peruchena, las incentivaba para que vayan a jugar al exterior ¿Cuál es la postura de Gallardo?

Micaela Casasola: Dady tiene un pensamiento distinto al de Peruchena. Por lo menos este año prefirió que todas juguemos acá por una cuestión de que no nos conocemos demasiado y, como tenemos grandes objetivos, cuando el equipo entrena junto y durante mucho tiempo es mejor, porque así lograríamos entendernos no solo con el nuevo DT, sino también con las nuevas incorporaciones. No sé qué pensará más adelante, pero por ahora, esta fue su decisión.

Valonmano con V: Ya hablamos de las modificaciones a nivel físico, emocional y a nivel juego, pero ¿cuáles fueron los cambios en el plantel?

Micaela Casasola: Siempre hay nuevas incorporaciones en la selección, capaz durante el año alguna que otra chica nueva. Ahora también hubo muchas bajas y se sumaron algunas chicas más jóvenes para entrenar con nosotras.

Eso siempre viene bien, porque tenemos a muchas jugadoras en el exterior, entonces intentamos que, nutriéndonos de las más chicas, lleguemos a un buen número en el plantel. Seremos 20 entrenando entre Mayores, Júniors y Juveniles pero bueno, todas conforman a La Garra, todas somos parte del mismo conjunto

Foto: Tato Torchia

Valonmano con V: ¿Cómo repercutieron las bajas en el equipo?

Micaela Casasola: La verdad que no está bueno. Cada vez que se va alguien, ya sea porque fue una decisión de la jugadora o por decisión del cuerpo técnico, se siente, se extraña porque nosotras entrenamos toda la semana juntas, nos vemos todos los días la cara y notamos la ausencia de la que se va.

Capaz el caso que más nos chocó fue el de Luchi (Luciana Salvadó, extremo izquierdo) porque nada, es una chica que tenía mucho futuro todavía, mucho por dar. Además, está en la selección desde hace muchísimo tiempo y, en lo personal, cuando yo entré, fue la primera que me involucró y me hizo sentir parte del equipo, entonces a mi me dolió mucho.

Tuvimos un par de bajas también por decisión del cuerpo técnico y chicas que, por falta de becas o de tiempo, tuvieron que dejar. Las bajas nunca están buenas pero, por mucho que nos duela, no podemos hacer nada.

Valonmano con V: ¿Cuáles son los objetivos para este año a nivel grupal?

Micaela Casasola: Por un lado, en Lima poder ocupar el primer puesto en los Panamericanos y así clasificar a los Juegos Olímpicos, ganarle a Brasil que siempre es candidato. Y, después, en el mundial hacer una buena actuación, poder pasar a octavos de final por primera vez en la historia del handball femenino. Esos serían los mayores objetivos.

Valonmano con V: ¿Y a nivel individual?

Micaela Casasola: A nivel individual, poder jugar tanto en Lima como en Japón, ganar confianza y minutos en cancha.

Obviamente, también están los objetivos en el club que serían, por un lado, mantenernos en Liga de Honor. Si bien no es fácil, después de tres años en esta categoría, debería ser más llevadero para nosotras. Por otro lado, me gustaría que podamos clasificar en el Súper 4 y quedar lo más alto posible.

Twitter: Dxtados
Cami Torchia
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1 Comentario
 
  1. Avatar
    fernando 11/02/2019 at 1:30 PM Responder

    Pues Muy inteligente el repirtaje de la Cami Torchia!!!

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