Unos años atrás, en septiembre del 2015, Fernanda Roveta se despedía de sus amigos, familiares y compañeras de equipo. Para irse en busca de su sueño europeo, la por entonces jugadora de Vélez Sarsfield y de la selección Argentina de beach handball e integrante de La Garra, dejó todo atrás y junto a su pareja, emprendieron viaje hacia la tierra de sus antepasados.

Los invitamos a conocer esta aventura que llevó a Fernanda de ser una tímida extranjera en Alemania a convertirse en co-entrenadora de la Selección sub 18 de beach handball femenino del país teutón.

Valonmano con V: ¿Cuándo y cómo empezaste a jugar beach handball?

Fernanda Roveta: Fue hace mucho tiempo, recién comenzaba a hacerse realidad el proyecto del beach en Argentina. Yo tenía 19 años y mi entrenador de Vélez, Salvador Comparone, me llamó para ser parte de la selección que recién arrancaba y de ahí no pare más

Valonmano con V: ¿Qué recordás de esos entrenamientos?

Fernanda Roveta: Yo era una de las más chiquitas y me sirvió un montón arrancar de tan joven porqué uno aprende más rápido cuando es chico.

Fernanda Roveta con Las Kamikazes. Foto Play Handball
Fernanda Roveta con Las Kamikazes. Foto Play Handball

Valonmano con V: Sacándote de la arena, ¿cómo llegaste al mundo handball?

Fernanda Roveta: Arranque jugando a los 15 años, la realidad siempre me gustó hacer deporte y hacía handball en la escuela. Justamente ahí, tenía de entrenador a Juan Gregorio De Arma que estaba armando un proyecto en Vélez y me llevó al club, que recién comenzaba con handball en la institución. Bueno ahí empecé a jugar siendo muy chica y aprendiendo junto a mis compañeras, que hoy en día son mis mejores amigas y eso fue muy lindo ver cómo íbamos progresando año tras año.

Valonmano con V: ¿Cuándo decidiste dejar tu país para irte a Europa?

Fernanda Roveta: Era el 2014 después de jugar el Mundial de beach handball en Recife, empecé a entrenar más seguido con la selección de indoor y con mi novio siempre decíamos de ir a jugar a Europa, que allá están las mejores ligas, canchas y jugadores. También, yo tengo en Italia a mi hermana y sobrinas, entonces tenía muchas ganas de estar cerca de ellos. Por eso un día mi pareja como regalo de cumpleaños me regala un pasaje y nos fuimos como turistas para allá.

Valonmano con V: Fue un salto al vacío…

Fernanda Roveta: Totalmente, yo no tenía ninguna ciudadanía europea y tuvimos mucha suerte, él al tener ciudadanía alemana consiguió un club en Munich y yo uno en Roma. Fue una locura, fuimos como turistas y nos terminamos quedando a jugar handball. Mirándolo a la distancia fue una locura total, pero no nos arrepentimos de nada, por suerte nos teníamos el uno al otro para apoyarnos.

Valonmano con V: Más allá que no te arrepentís, ¿En algún momento quisiste dejar todo y volver?

Fernanda Roveta: Mi primer año fue duro, yo jugaba en Roma en un club que prácticamente era la selección de Italia y tenía muy pocos minutos en cancha. Además, era raro porque era un club que no competía en ligas, sino que iba a hacer amistosos por todo Europa. Lo bueno es que conocí lugares increíbles, pero extrañaba mucho tenía a mi novio en Múnich y a mi hermana en Florencia. Así que, decidí irme de Roma al año siguiente y viajar a Alemania para estar con mi pareja.

Valonmano con V: ¿Qué fue lo más difícil de dejar en Argentina?

Fernanda Roveta: Todo. Yo en Argentina tenía un trabajo, estudiaba, estaba con las dos selecciones, mis papás estaban acá. Amigos fue muy difícil irse, pero nos íbamos para mejorar deportivamente. Obviamente dejar a Las Kamikazes me costó mucho, más allá de pertenecer a la selección que le da orgullo a cualquier deportista. Ser Kamikaze era pertenecer a un grupo hermoso donde crecimos todas juntas y dónde hicimos muchísimos sacrificios para que crezca este deporte.

Fernanda Roveta con la selección juvenil alemana Foto: DHB / Marcus Bottin
Fernanda Roveta con la selección juvenil alemana Foto: DHB / Marcus Bottin

Valonmano con V: ¿Qué tipo de sacrificios?

Fernanda Roveta: Todavía ni nos llamábamos las Kamikazes, hicimos muchas cosas desde entrenar en un parque sin arena hasta los años en Parque Sarmiento donde las condiciones eran muy malas, pero crecer en ese contexto nos hizo muy fuerte. Por eso dejarlas fue tan difícil, siempre que me acuerdo de la cena de despedida me emociono y ver como creció el deporte en Argentina es un orgullo tremendo.

Valonmano con V: ¿Cómo viviste a la distancia el boom del beach handball argentino?

Fernanda Roveta: Lo viví súper feliz. Todavía recuerdo con mucha felicidad la semifinal de los World Games de las chicas contra Noruega estar sentada en el sillón con mi novio mirando y sufriendo el partido. Encima se fueron a shoot out y cuando le ganan me puse muy feliz porque por más que yo no jugué ni estuve ahí. Es algo que me enorgullece un montón poder decir, yo formé parte de ese equipo, de ese grupo, de las Kamikazes. Después los Juegos Olímpicos los seguí como pude por el tema de horarios, pero siempre totalmente feliz que el beach handball crezca en Argentina y el último logro en Rosario ver cómo dos generaciones se unieron y le ganaron a Brasil es hermoso.

Un poco emocionada por sus recuerdos Kamikazes y su amor por el beach handball, Fernanda estuvo mucho tiempo sin jugar al deporte que ama hasta que un día su pareja le consigue una prueba en un equipo alemán:

Fernanda Roveta: Mi pareja siempre me decía «tenés que volver a jugar es lo que te hace feliz». Sufrí mucho el primer año en Italia y no quería saber nada con el deporte. Pero cuando volví a pisar una cancha se me fueron todos los miedos del idioma, de mis experiencias pasadas y lo disfruté a full. El primer año con el equipo Die Brüder Ismaning conseguimos el título nacional de beach y un cuarto puesto en la Champions Cup.

Valonmano con V: ¿Cuándo llegaste a Alemania imaginabas ser la Co-entrenadora de la selección juvenil?

Fernanda Roveta: La verdad que no, yo no sabía una palabra en alemán. Mis primeros años fueron solo estudiar y hablar con pocas personas, hasta que empecé a jugar y ahí cambió todo. Por suerte siempre me lleve bien con mi entrenador (Alexander Novakovic), que al mismo tiempo estaba en la selección alemana. Él siempre le interesó cómo entrenábamos en Argentina y pasábamos mucho tiempo conversando de beach handball. Cuestión este año se quedó sin colaborador para la selección juvenil y me llamó para que sea parte. Realmente una alegría inmensa.

Fernanda Roveta con Alexander Novakovic. Foto: DHB / Marcus Bottin
Fernanda Roveta con Alexander Novakovic. Foto: DHB / Marcus Bottin

Valonmano con V: ¿Cuál es tu función en el cuerpo técnico y qué es lo que más te impactó?

Fernanda Roveta: Lo que más impacta es la infraestructura. Tenemos cancha techada y con calefacción, afuera nueva y adentro estamos en verano entrenando beach handball, es una locura. Después, mi función más que nada es ser el nexo entre las jugadoras y Alexander. Hay barreras idiomáticas que no me dejan hablar tanto en los entrenamientos, pero busco incentivarlas y ser siempre positiva para que vayan aprendiendo este deporte que en Alemania todavía no es tan masivo como el handball tradicional. Además, al ser mujer ellas se sienten más cómodas conmigo y me cuentan cosas que quizás a un hombre no le cuentan, es realmente muy lindo poder brindarles mi punto de vista como jugadora y persona.

Valonmano con V: ¿En tu función tomas cosas de Leticia Brunati y Salvador Comparone?

Fernanda Roveta: Es difícil decir que tomo de cada uno, yo no hablo tanto como ello en los entrenamientos por el idioma, es difícil decir todo lo que quiero decir, busco hablarlo personalmente con ellas. Pero creo que del Tano (Salvador Comparone) saque lo de buscar que todo sea perfecto, si hay que repetir un ejercicio una hora hasta que salga lo voy hacer. Me acuerdo en el Parque Sarmiento que entrenábamos el doble fly hasta que salga y no nos íbamos hasta que saliera. De Leti saco mucho la motivación que nos daba y yo busco un poco eso ahora, ser una fuente de motivación para mis jugadoras.

Valonmano con V: De cara al europeo de Polonia, ¿qué objetivos tienen?

Fernanda Roveta: Es difícil decir vamos por tal cosa porque es un equipo nuevo. Hay pocos entrenamientos, no es como en Argentina que entrenábamos todos los días, acá son concentraciones y de ahí sacar la lista. Yo creo que pudimos en la concentración de Pascuas asignar posiciones a las jugadoras y en la próxima concentración buscaremos ver para que estamos.

Valonmano con V: Por último, ¿se pueden ilusionar de Argentina con un regreso de Fernanda Roveta como jugadora?

Fernanda Roveta: Es una pregunta difícil de contestar, primero no creo que me llamen. Estoy vieja, no tanto, pero estoy (se ríe). Creo que hay mejores jugadoras que yo y que están entrenando todos los días, realmente en mi puesto hay pibas más jóvenes y capaces. Además no sería justo, yo vivo lejísimos y no entreno con ellas. Me encantaría volver, pero no se puede.

Fernanda Roveta con La Garra. Foto: Play Handball
Fernanda Roveta con La Garra. Foto: Germán Páez
Nicolás Bavoleo
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