Se acerca la #EHFF4, la gran cita anual del balonmano europeo masculino que nos va a permitir disfrutar de los cuatro mejores equipos de esta edición de la EHF Champions League.

Es un gran momento para disfrutar en todo su esplendor de este deporte y comprobar que puede convertirse en un espectáculo de masas equiparable a cualquier otro evento. Pero, además, es una ocasión única que nos permite a los entrenadores observar los diferentes modelos de juego que ponen en práctica los entrenadores de cada equipo. Y en esta temporada tenemos el aliciente añadido de que los cuatro técnicos de los equipos que disputan la Final Four tienen el sello de la escuela española.

El FCB celebrando el título de la Final4 de Colonia en 2011. Foto: Richard Walch
El FCB celebrando el título de la Final4 de Colonia en 2011. El húngaro Lazlo Nagy, que aparece como capitán en la foto, esta vez disputará sus últimos partido como profesional en esta #EHFF4 con el Veszprém. Foto: Richard Walch

Hablar de favoritos es hacer un ejercicio de futurismo muy arriesgado, ya que todos los equipos tienen la calidad suficiente para vencer a cualquiera en un solo partido. No es el objetivo de estas líneas. Como no puede ser de otra manera en partidos del más alto nivel, estoy seguro que el ritmo de juego va a ser muy elevado y las acciones se van a suceder a un ritmo vertiginoso. Por eso, a continuación, voy a realizar un análisis de los modelos de juego utilizados por cada uno de los equipos en la eliminatoria de cuartos de final para que el elector pueda reconocerlos con mayor facilidad dentro de la vorágine del partido.


Barça Lassa: minimalismo de máximo esplendor

Todo el mundo lo señala como el favorito de esta #EHFF4. ¿Cuáles son los motivos? En esta temporada Pasqui ha realizado una transformación del estilo de juego que venía planteando hasta el momento, consiguiendo lo que podríamos llamar, un juego minimalista de máximo esplendor, reflejando las señas de identidad que han caracterizado siempre a las selecciones españolas.

Nuestros equipos nacionales siempre se han distinguido por dos características: defensa y contraataque. Y esos son dos de los ingredientes (pero no los únicos) que mejor explota el equipo español en su juego.

#EHFF4

Es el conjunto que mayor porcentaje de goles obtiene en la transición rápida del balón. El ritmo que imprime en los partidos lo explota en todas las posibles fases del contraataque, desde la primera oleada hasta el uso del contra gol, sobresaliendo la capacidad de dar continuidad al movimiento de balón para finalizar en una ocasión de lanzamiento – con lo difícil que es tomar buenas decisiones en esas acciones tan rápidas -. Esto hace que para los equipos contrarios ya no es suficiente el realizar un repliegue defensivo rápido, sino que además deben intentar realizar un golpe franco para romper esa continuidad que hemos citado.

En las acciones en igualdad numérica, el Barça Lassa opta, en la mayoría de las ocasiones por un juego circulante, bien con las circulaciones de los extremos o con el movimiento del pivote por detrás del central, a veces acompañado de una permuta con los jugadores de primera línea. Por otro lado, otro recurso frecuente es el juego de situaciones de 2×2 para originar desequilibrios defensivos que son aprovechados por otros atacantes.

En las situaciones de inferioridad ofensiva optan por el juego sin portero y aplican soluciones habituales de su juego en igualdad numérica, preferentemente las permutas entre jugadores de primera línea y la circulación del pivote por detrás del central. Una característica reseñable es el hecho de que el extremo más cercano a la zona de cambio interviene con normalidad en las soluciones, siendo incluso unos de los finalizadores, ya que es más habitual en este equipo que cambie uno de los jugadores de primera línea.

El modelo defensivo habitual del Barça Lassa es el 6:0 con un funcionamiento zonal, por lo que la respuesta ante las situaciones de cruce o el juego 2×2 es el cambio de oponentes, que realizan con gran solvencia gracias a la excelente tarea defensiva de sus dos defensores centrales, destacando su eficacia en la defensa de las líneas de pase interiores al pivote.

A pesar de optar por un modelo defensivo como el 6:0 no se puede decir que sea una defensa cerrada, ya que cualquiera de sus jugadores del bloque central, tanto laterales como centrales, tienen una gran movilidad y adquieren gran profundidad en su actividad de presión al par o al impar.

En las circulaciones del extremo atacante la respuesta habitual suele ser la presión del exterior al lateral de ese lado, evitando así un emparejamiento de sus exteriores (que no son muy altos) con los pivotes atacantes. En esta línea, en los ataques que transforman a 3:3 con dos pivotes, también se les ha visto optar por pasar a una defensa a 5:1, siendo el exterior de la zona que se ha iniciado la circulación el que pasa a realizar las funciones de avanzado.

También pueden usar la defensa 5:1 (aunque no fue utilizada en la eliminatoria de cuartos) caracterizada por una actividad del avanzado muy profunda, independientemente del jugador que realice esas labores, que pueden ser varios.


PGE Vive Kielce: a ritmo de Talant

El modelo de juego del equipo polaco es radicalmente distinto al de FCB, lo que demuestra que hay muchas vías para conseguir el éxito. Sin embargo, también podemos reconocer los vínculos existentes con el juego de la “escuela española”.

El ritmo que imprime el Vive Kielce es totalmente distinto al del equipo español, optando por un uso mucho más controlado de la subida rápida del balón.

#EHFF4

El análisis del juego ofensivo en el ataque posicional nos muestra un equipo que tiene opciones muy trabajadas para cada situación de juego, y muchas de estas soluciones se encuadran dentro de los movimientos tácticos denominados complejos.

El juego circulante está representado, sobre todo, por las circulaciones de los extremos que van a situarse, indistintamente, al primero o al segundo intervalo del lado opuesto, pero el pivote sí que suele estar situado entre los defensores lateral y central de la zona de inicio de la circulación. Es importante resaltar que suelen utilizar con frecuencia el recurso de la recuperación del puesto por parte del extremo que ha circulado antes de la finalización del movimiento, intentando conseguir un desequilibrio defensivo. Además, estas circulaciones de los extremos pueden estar acompañadas por movimientos de permuta entre los jugadores de primera línea.

Por otro lado, y aquí es donde aparecen las raíces comunes con el juego español, son muy habituales las acciones de 2×2 como origen de posteriores soluciones. No en vano, el pivote referente del equipo polaco, Julen Aginagalde, es el modelo de pivote en el que se basan las acciones de 2×2 (cerradas y abiertas) que tanto explotan nuestros equipos nacionales.

El aprovechamiento de las cualidades del pivote de origen español en el bloqueo, es lo que les lleva a provocar su intervención de manera preponderante en las soluciones de ataque ante una defensa 5:1, buscando el bloqueo al defensor avanzado y provocar desequilibrios por ambos lados.

El análisis de su juego en inferioridad numérica muestra dos tendencias. Por un lado, la explotación del juego 2×2 en cualquiera de las zonas defensivas para generar desequilibrios defensivos. Por otro lado, un movimiento más colectivo, como es la circulación del extremo más alejado de la zona de cambio para situarse entre los defensores 2 y 3 del lado contrario y, cuando llega el balón al lateral de esa zona, deshacer la circulación para volver a su puesto específico, momento que aprovechan para realizar simultáneamente una circulación corta del pivote por detrás del central buscando una trayectoria muy larga del lateral contrario para venir a lanzar en esta zona.

A diferencia del equipo español, en estas situaciones el jugador que va al cambio suele ser el extremo de la zona de cambio y lo realiza bastante pronto, desentendiéndose con antelación de la finalización del ataque.

En cuanto a su juego en superioridad ofensiva, optan habitualmente por el ataque en transformación del sistema ofensivo 3:3 al 2:4, con la característica diferenciadora de que es su pivote (Aguinagalde) el que parte desde la primera línea, bien desde el centro o bien desde el lateral derecho para convertirse en el segundo pivote.

Es uno de los equipos que usa de forma habitual dos sistemas defensivos en función de las necesidades. Por un lado, la defensa 6:0 con un funcionamiento zonal y con mayor presión por parte de los defensores laterales, mientras que los defensores centrales mantienen su actividad cercanos a la línea de 6 metros.

Por otro lado, también utilizan un 5:1 iniciando el trabajo con el defensor avanzado situado muy profundo, pero perdiendo esa profundidad en cuanto el ataque inicia algún movimiento, destacando las situaciones de ataque de algún lateral hacia el centro, en las que el avanzado suele ir a responsabilizarse del otro lateral.


HC Vardar: la riqueza táctica

Es un justo reconocer que, posiblemente, sea el equipo que más mérito tiene por estar en la final. Y no nos referimos a cuestiones de calidad, indudables, pero es el equipo que más se había renovado esta temporada y, por lo tanto, más ajustes debía hacer y, sobre todo, por las dificultades económicas que le han acompañado todo el año y que no ha afectado a su rendimiento. Pero a veces, cuando un equipo sufre todas estas dificultades provoca la unión de toda la plantilla y una motivación extra, por lo que yo no los descartaría como candidatos a llegar a lo ás alto en esta #EHFF4.

#EHFF4

Centrándonos en el análisis táctico, podemos decir que es un conjunto con una gran riqueza táctica, alternando de manera equilibrada las soluciones tácticas complejas, los movimientos con un mismo inicio pero con diversas soluciones, las situaciones de 2×2 o acciones directas e individuales, es decir, todo el espectro de posibles soluciones que debe tener un buen equipo. De igual modo, encontramos también un equilibrio entre las soluciones que buscan el lanzamiento a distancia, las opciones de penetración o juego de 1×1 y la explotación de las situaciones de 2×2 con el pivote.

Las situaciones asimétricas de superioridad ofensiva suelen jugarlas situando al pivote entre un defensor lateral y el central, a veces acompañado con el desdoblamiento del lateral más alejado, que en unas ocasiones se sitúa en el lado más cercano y, en otras, se va a la zona más alejada.

Cuando sufren una exclusión juegan con la sustitución del portero y es el extremo del lado más cercano a la zona de cambio el que va siempre a la sustitución, y a veces, de manera muy prematura. Una primera alternativa es colocar al pivote en el primer intervalo para inicial por el lado opuesto, pasando ese lateral a doble pivote situándose también en el intervalo más exterior. Una segunda opción es cuando el pivote lo sitúan en el intervalo central para jugar un doble cruce en la primera línea y finalizar por la zona opuesta al cambio.

Durante la disputa de los cuartos de final, el sistema defensivo que empleó el Vardar fue un 6:0, que podríamos ubicar a medio camino del funcionamiento más abierto del Barça y el más cerrado del Veszprem. Se pueden ver presiones al par por parte de los defensores latearles que llegan a tener gran profundidad, mientras que, cuando la realiza alguno de los defensores centrales, suele ser hasta distancias más cercanas. Quizás uno de los puntos débiles que se observan es la dificultad que presentan en la defensa del 1×1 con solidez, lo que les origina tener que realizar muchos apoyos que terminan en superioridades ofensivas.


Telekom Veszprém HC: la amenaza de la larga distancia

Si tuviera que resaltar una característica identificativa del juego de ataque del Veszprem citaría la búsqueda casi constante de situaciones propicias de lanzamiento para los jugadores de la primera línea, por lo que podemos ver numerosas soluciones en las que aparece un medio táctico poco utilizado en la actualidad, como es el uso de las pantallas y del bloqueo frontal.

#EHFF4

Las circulaciones de los extremos se realizan situando al pivote en el primer intervalo o en el segundo intervalo, mientras que el extremo puede ir, de la misma manera, al último intervalo o entre el defensor lateral y el central.

El movimiento del pivote por detrás del central busca situarlo entre los defensores lateral y central. A partir de ahí aportan diversas soluciones. La primera de ellas es un cambio de dirección del central, bien generando un 3×2 o para continuarlo con un cruce con el lateral. Y la última variante de este movimiento es sincronizarlo con la circulación de uno de los extremos.

El juego en inferioridad numérica del equipo húngaro se desarrolla con la sustitución del portero para igualar el ataque, situando al pivote entre los defensores 2 y 3 de la zona más alejada de la zona de cambio. A partir de ahí existen dos posibilidades. La primera de ellas comienza con trayectorias exteriores del extremo y lateral, pasando este último a situarse como segundo pivote entre los defensores 1 y 2. El pivote está situado de inicio entre los defensores 2 y 3, pero cuando llega el balón al central se coloca en el intervalo entre los defensores 1 y 2. El central también amplía los espacios dejando una situación de 1×1 para el lateral de la zona del pivote nato.

La segunda posibilidad se inicia con el pivote situado en la misma zona, pero en este caso, al llegar el balón al central, se desplaza hacia el intervalo existente entre los dos defensores centrales, jugando a partir de ahí una situación de 2×2 con el central.

En las situaciones de superioridad numérica, el Veszprem suele optar por situar a su pivote entre los dos defensores centrales, mientras que su lateral transforma para situarse entre el defensor exterior y el lateral, trabajando esa situación de 4×3.

El análisis de la fase del contraataque nos revela una mayor preponderancia a utilizar la primera oleada de la transición, y cuando realizan el contraataque en segunda oleada, existe cierta tendencia a finalizar por las zonas exteriores.

Su modelo defensivo principal es un 6:0 cerrado, siendo difícil ver salidas de los defensores más allá de los 9 metros, buscando más la utilización del blocaje que la anticipación para realizar el contacto defensivo que evite el lanzamiento. Esto hace que no suelan darse situaciones de presiones para disuadir la actividad atacante. Los dos defensores centrales suelen actuar con cambios de oponente en las situaciones de 2×2 o cruces, mientras que el par defensor central-lateral suelen aplicar los deslizamientos defensivos – sobre todo en la zona izquierda de la defensa cuando el pivote realiza un desplazamiento exterior -.

Óscar Gutiérrez
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