Langahandball: Lo que Veszprém dejó

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Cuando uno de los puntos de interés turísticos de una ciudad es el pabellón del equipo es un buen síntoma de que estás en la ciudad correcta. Recién llegado y sin saber cómo cruzar las complicadas rotondas -nivel de dificultad cercano al húngaro- de la ciudad (solo con cruces subterráneos, mínimo 5 minutos para 50 metros jaja) aterricé en el pabellón para que las luces se apagaran y comenzará un increíble espectáculo para el partido de Champions.

La cantidad de horas de trabajo que lleva a nivel de imagen y publicidad que los partidos de Balonmano se conviertan en una marca atractiva, en un espectáculo. Pero no son menos horas las de trabajo -visible e invisible- las de los entrenadores para que los jugadores sepan lo que tienen que hacer durante el partido dentro de este espectáculo.

Todos somos conocedores de que en el alto nivel los detalles marcan la diferencia y los entrenadores tratan de transmitir conocimientos deportivos a los jugadores. Pero cuando eres capaz de acompañar la enseñanza siendo ejemplar en valores humanos estás transmitiendo un bien incalculable, la esencia del deporte, eso quedará siempre en los jugadores. Y en este caso he tenido la suerte de poder compartir y aprender unos días con David Davis ¡el balonmano necesita muchos entrenadores y muchas personas como tú! ¡Gracias a ti y a tu cuerpo técnico!

Carlos Langarita junto al cuerpo técnico del Veszprem
Carlos Langarita junto al cuerpo técnico del Veszprem

Es cierto que a veces el deporte no nos devuelve todo el empeño y horas de dedicación que ponemos. Aunque las ponemos con gran dedicación y pasión, pero no nos asegura nada. Una vez que pita el árbitro el inicio en el 40×20 son múltiples factores los que marcarán el resultado.

Y una de las enseñanzas que me llevo es que después de la derrota ante el Kiel del domingo pasado, la actitud de trabajo e ilusión era igual o mejor que en los días anteriores por parte de todas las personas que componen el equipo. Porque aunque el trabajo duro no aseguré nada, si quieres que el deporte te devuelva algo tienes que darlo tú primero. Y mi opinión es que al final, la balanza de lo que te da y te quita el deporte en la vida siempre se convierte justa.

¡Viszontlátásra Veszprém! Pd: Ha habido un giro de los acontecimientos y por el momento no salgo de Hungría. ¿Qué trajo Veszprém?

Artículo cedido a Valonmano con V por Carlos Langarita.

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