Los espectadores han vuelto a los estadios. Un centenar de fanáticos han disfrutado de nuevo, en un partido del día de ayer, en Gran Canaria de la emoción de ver de nuevo un partido de balonmano. Todo después de un largo parón debido al COVID-19 y a las medidas utilizadas por las autoridades españolas para minimizar la propagación  en el país. Pero todo gracias al comienzo de la Copa Gobierno de Canarias, que cuenta con cuatro equipos de la Liga Guerreras Iberdrola.

El Rocasa Gran Canaria y el Club Balonmano Lanzarote Puerto del Carmen se han medido en el primer encuentro de la competición antes mencionada. El encuentro terminó con un marcador de 30 a 15. Disputado en su totalidad en el pabellón Antonio Moreno. Para celebrar dicho evento con la presencia de público, el Remudas y el Ayuntamiento de Telde han puesto en marcha un protocolo de seguridad. Todo comienza con una inscripción previa para poder acceder al recinto y la asignación de asientos. Además de que se contó con un aforo limitado al 60%.

FUERTE: TERCER EQUIPO

Los espectadores cumplen con las medidas de seguridad

Los espectadores tuvieron que esperar su turno para entrar al recinto. Han sido acomodados por personal del club local y a todos se les ha tomado la temperatura al momento de entrar, sin olvidarnos de que se les ha exigido cumplir con las medidas higiénicas establecidas como, por ejemplo, el uso de mascarilla y lavarse las manos.

En el ámbito deportivo,  el Remudas logró debutar a sus nuevos fichajes (Iara Grosso, Mizuki Hosoe y María Gomes). Todas mostrando un rendimiento bastante alto y demostraron que tienen varias cosas que ofrecer de cara a la próxima temporada. Por otro lado, el Lanzarote  mostró ciertos puntos positivos pese a la derrota final. Un punto de partida para ambos clubes, que se enfrentaron en su primer partido de pretemporda.

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